Los presidentes de las federaciones regionales piden que se respeten los convenios con el Pami y con todas las demás obras sociales. Califican a los pagos extras como una estafa al Estado.
Carlos Manuel Batista, presidente de la Federación Coordinadora Regional de Jubilados y Pensionados del Sur, y Rosa Pan, de la Federación Regional del Sur, se sumaron ayer a la polémica que detonó a fines de marzo cuando, durante sus últimos días como gerente regional del Pami, Diego Palomo, flamante secretario comunal de Salud, denunció públicamente que la poca oferta en algunas especialidades genera monopolios y que hay médicos que prefieren el cobro en negro al contrato con una obra social.
Las expresiones de Palomo motivaron una inmediata réplica del Colegio Médico. Su titular, Carlos Fernández Campaña, consideró a esas declaraciones de falaces e inapropiadas.
Por su parte, el titular de la Región 1 del Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA), doctor Maximiliano Núñez Fariña, instó a "sincerar el sistema de salud" y consideró que los profesionales que piden pagos extras sobre los bonos deben renunciar a las obras sociales.
"A todo lo que dijo Palomo lo venimos planteando desde hace muchísimo tiempo. Esto del plus no es para nada nuevo, por eso pedimos prestaciones en tiempo y forma y gratuitas, así como respeto por el derecho a la salud que marca la Constitución y por los convenios de las obras sociales. Es hora de alguien le ponga un freno a estos cobros ilegales", dijo Rosa Pan, quien preside la entidad que agrupa a 48 centros de jubilados desde el año 2000.
Carlos Batista, un dirigente de 89 años, afirmó que los aranceles diferenciados también se sufren en muchos lugares de la zona, sobre todo en los que hay pocos médicos.
"Lo que dijo Palomo es cierto, pero muchos afiliados prefieren callarse la boca para que no se enojen sus doctores. En Bahía, el tema primordialmente se siente en las especialidades. Ni hablar en cirugía. Con el cuento de que hay que esperar 45/60 días para un turno, se aprovechan, sobre todo de la gente que tiene que viajar muchos kilómetros y cobran el plus para una atención más rápida", señaló.
Por su parte, la whitense Pan, de 61 años, agregó que nadie los lleva de las narices para salir a defender a Palomo o a los funcionarios del Pami.
"Salimos en defensa de nuestra obra social y del peso del jubilado. Si hay profesionales de la salud a los que el dinero nos les alcanza, que no nos exploten, que no lo busquen en el bolsillo de los jubilados. Encima, como tampoco dan un comprobante de pago, estafan al Estado, el cual, de una vez por todas, hay que asumir que somos todos".
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