Entrevista a una víctima de estafa.
En 2002, Juan Martín Royano, inició la única causa que terminó con una condena por usura en 2010.El jubilado del barrio Santa Victoria salvo su casa, pero sigue en lucha, con pena e impotencia.
¿Ya tiene su casa a salvo?Sí, en la cédula parcelaria se asentó el fallo de la Cámara Cuarta del Crimen que declaró nula la hipoteca por usura y falsedad ideológica.
¿Su lucha terminó?No, sigo esperando que se ejecute completamente la sentencia, porque el prestamista y la escribana que fueron condenados en 2010 todavía no cumplieron con el resarcimiento de los daños que ordenó la Cámara Cuarta.
¿Cómo es que después de cuatro años sigue pendiente la ejecución de la sentencia?Después del juicio el prestamista y la escribana presentaron recursos de casación que fueron denegados por la Corte de Justicia de Salta en septiembre de 2011. Después presentaron recursos extraordinarios que la Corte denegó en marzo de 2012. Recién entonces quedaron firmes las condenas.Desde entonces pasaron otros dos años y una parte de la sentencia sigue sin cumplirse. A familias sin recursos les ejecutaron y remataron sus viviendas en pocos meses ¿Por qué la Justicia se demora tanto en su caso?Lo mismo me pregunto yo. La Justicia tendría que responder eso. Empecé a reclamar la ejecución de la sentencia en junio de 2012 y aquí me ve, esperando.
Para muchas familias salteñas que cayeron en las garras de la usura, usted se convirtió en un testimonio de lucha y su causa, en un emblema de justicia ¿Lo siente así?Lamentablemente, no lo siento de esa forma, porque a la par de mi causa se tramitaron desde 2002 cerca de 300 expedientes conexos en el Juzgado de Instrucción Formal de Primera Nominación ¿Y que pasó con todos esas causas penales por usura, falsedad ideológica, estafa y asociación ilícita? Muy poco o casi nada.
En un solo juzgado se tramitaron 267 causas. En muchas hubo pro cesamientos, pero solo la de usted llegó a un juicio y casi todas terminaron prescritas con el paso del tiempo...Ya que lo menciona, quisiera aclarar algo. En la causa que inicié en 2012, la Corte ratificó que los escribanos son funcionarios públicos, así que ninguna causa por usura debería prescribir, porque los delitos en los que intervienen funcionarios públicos, según tengo entendido, no prescriben.
Usted habla como un entendido en derecho ¿Se puso a estudiar abogacía?El infierno que viví durante 15 años me obligó a leer bastante. Además, gente de bien, me obsequió importantes textos jurídicos por los que yo y toda mi familia estaremos siempre agradecidos.
¿Conoció a Lucas Quispe?Claro, luchamos codo a codo durante años y peregrinamos juntos por los tribunales... Da pena, mucha impotencia, verlo sufrir tanto. Lo estoy buscando, para darle una mano, porque se puede demostrar con cálculos numéricos, como lo hice yo, que él también fue víctima de una red de usura y estafa. Todas las familias que siguen luchando por salvar sus viviendas tienen que saber que se puede probar, independientemente de los recibos, todas las trampas que hay en los intereses y escrituras. A mí me llevó mucho tiempo desentrañarlas, pero hasta el perito del prestamista imputado terminó reconociendo que los cálculos numéricos que expuse ante el juez de instrucción cerraban.
En 2004, en su causa, la Sala I de la Cámara de Acusación sacó un resolución que sentó jurisprudencia en tal sentido.Así es. En esa resolución, del 22 de marzo de 2004, los jueces Raúl Román y Julio Pancio dejaron claramente expuesta la forma de diferenciar los créditos lícitos de las operatorias usurarias que apuntan a ahogar, extorsionar y esquilmar a familias necesitadas y forzar el remate de sus viviendas. Esa resolución puso blanco sobre negro. Solo hacen falta jueces que se dignen a leerla, a prestar oídos a las víctimas de las redes ilícitas y enjuiciar a la usura.
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