Perderá el privilegio constitucional de inviolabilidad. Y podrá ser imputado por la Justicia.
La Constitución establece el privilegio de la inviolabilidad, pero no prevé la situación de un ex monarca en caso de abdicación. El especialista Javier García Roca opina que la inviolabilidad corresponde sólo al jefe del Estado; o sea, al nuevo rey Felipe VI, quien no puede en ningún caso ser imputado ante un tribunal porque es legalmente irresponsable de sus actos.
No está previsto si el actual Rey, la Reina y la futura, Letizia Ortiz, gozarán de algún tipo de protección. Lo que ha trascendido es que se les puede otorgar la condición de aforados, por lo cual sus actos deben de ser enjuiciados por el Tribunal Supremo. En ese caso, para ser procesados deben ser previamente desaforados por el Parlamento.
La Infanta Leonor de Borbón y Ortiz, primogénita de Felipe VI y de Letizia Ortiz, será proclamada Princesa de Asturias, el título de los herederos a la corona en la monarquía española, con tratamiento de Alteza Real como su hermana Sofía, que continuará como Infanta de España. Cuando la Infanta Leonor acceda a la mayoría de edad (18 años), deberá pronunciar un juramento constitucional ante las Cortes Generales (Congreso de Diputados y Senado).
En todo caso, el retiro de la inviolabilidad no es retroactiva, por lo que el ex monarca no puede ser acusado por hechos que hayan ocurrido antes de que deje su condición de monarca en ejercicio y transmita la corona a su hijo.
Los nuevos Reyes de España continuarán viviendo, con sus dos hijas, en el recinto de La Zarzuela en una mansión de 1.800 metros cuadrados que fue especialmente construida. El edificio, en donde ahora ondea la bandera de Asturias, se ubica a unos cuatrocientos metros del Palacio donde residen los actuales monarcas. Se eligió ese lugar para que Felipe y su familia pudieran compartir las infraestructuras de seguridad y comunicaciones del recinto de la Zarzuela rodeado de un gigantesco parque con ciervos y otros animales.
Pero tanto el despacho y la sala de audiencias del Rey, así como las oficinas de la Casa Real en la Zarzuela, van a ser utilizados para el trabajo cotidiano de Felipe VI como rey. Juan Carlos y Sofía vivirán en lo que ahora son sus residencias privadas en La Zarzuela.
Es posible, como comentan algunos medios, que la Reina Sofía fije su residencia en Mallorca “para no interferir”. También se menciona que podría recuperar su título de Princesa de Grecia. Otra novedad es que la Familia Real de Felipe VI esté integrada solamente por su esposa, la Reina Letizia, sus hijas Leonor (Princesa de Asturias) y la Infanta Sofía. Sus dos hermanas, las Infantas Elena y Cristina, serán familiares del Rey, pero no integran la Familia Real.
Hay que aclarar que esta exclusión no afecta los derechos sucesorios de Elena y Cristina, que se extienden a sus dos y cuatro hijos respectivamente. La línea sucesoria no depende ni del Rey ni del Parlamento ya que está regulada por la Constitución.
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