El histórico dirigente y uno de los fundadores del Frente Cívico y Social opinó del proceso de desmembramiento que atraviesa la fuerza gobernante. Cuestionó a los dirigentes que afirmaron ser los creadores del FCyS, afirmando que esta fuerza política “nació del ímpetu de las niñas que tomaron las calles para pedir justicia por la muerte de su compañera María Soledad”.
- Desde el FCyS y sus partidos socios no hemos podido contener estos últimos años la mística política que tiene esta fuerza. Creíamos que con una tremenda capacidad para la obra pública era suficiente y nos olvidamos de otros problemas que le preocupan a la gente, como la falta de trabajo, un régimen salarial acorde con la terrible inflación que vivimos. Evidentemente eso tuvo un costo social muy fuerte. Varios sectores de la sociedad sufrieron este faltante de una mejor calidad de vida y los resultados electorales están a la vista.
No obstante, perdimos con una altísima dignidad porque no fue una derrota descalificadora. El Frente para la Victoria no ganó para siempre, como nosotros no perdimos para siempre.
El desgaste natural de 20 años como también la mala relación con el Gobierno nacional, que ha sido muy injusto con Catamarca, pero no con el Gobierno sino con la sociedad, influyó mucho para el resultado electoral.
¿Cómo ve a aquellos dirigentes que se pelean por el nombre del Frente Cívico?
- Muchos se han olvidado de la historia del Frente Cívico. El FCyS nació por el ímpetu y el impulso de las niñas del Colegio del Carmen donde era directora la monja Pelloni, y que con el acompañamiento de sus padres tomaron las calles para pedir justicia a partir de la indignación por la muerte de su compañera María Soledad.
A partir de esas marchas multitudinarias se empezó a formar el FCyS, pero mucho tiempo después. En esas marchas nos juntábamos dirigentes de distintas extracciones como independientes, pero no se hablaba nada de política, solo se reclamaba justicia a través del silencio.
Cuando vino la intervención nadie sabía cuál iba a ser el destino de Catamarca, solo estaba el pedido de justicia en absoluto silencio. A partir de ahí se empieza a hablar de política.
Por eso digo que ningún dirigente y ningún partido se puede arrogar la creación del Frente Cívico que no sea este grupo de niñas, auténticas forjadoras de este movimiento en esa búsqueda de justicia.
Luego se hizo necesario darle un marco de institucionalidad política y a partir de ahí nos reunimos cientos de dirigentes donde fuimos consensuando ideas. Cuando el interventor Luis Prol anuncia que se va a convocar a elecciones recién ahí se constituye la Mesa Política que se desarrollaba como un Cabildo Abierto, donde tenían voz y voto los sectores que lo conformaban, pero la voz también la tenía cualquier ciudadano que se acercase a opinar. Había una democracia plena y participativa que nos permitió triunfar.
¿Cree que se perdieron todos esos principios del FCyS?
- La historia del FCyS es realmente rica en todos los aspectos que se ha desmembrado a través de la derrota, y esto es así. Pero esto no quiere decir que se haya borrado para siempre la historia políticamente más importante de la provincia, porque fue el gobierno que más permanencia tuvo.
Aquellos que afirman que son los inventores del FCyS están absolutamente equivocados, necesitan un baño de humildad y un poquito de criterio, porque hay mucha gente que ya no está y hay que respetarla.
¿Se puede recuperar el Frente Cívico?
- Por supuesto, la Unión Cívica Radical tiene más de 100 años de existencia. Cómo no va a superar una situación así. Yo, que soy peronista, tengo que decir que cuando militaba en el peronismo nunca nos fue fácil doblegar al radicalismo en una elección.
Ahora tenemos un nuevo desafio en octubre. En estas elecciones nacionales tenemos 10 días para discutir de candidaturas y el acompañamiento de la fórmula en el nivel nacional. Ya sabemos que podría estar el doctor Mario Marcolli y Pedro Casas que son referentes del peronismo, pero también hay hombres del radicalismo que nos pueden asegurar una muy buena participación electoral. Desgraciadamente estamos con los tiempos justos y ahora estamos apurados para ver cuál es la estrategia más funcional a los intereses del FCyS, que considero que sigue constituyendo el interés general de la provincia.
Se dice que en este último tiempo el FCyS se “radicalizó” dejando de lado a los partidos socios de lado, ¿qué opina?
- El radicalismo en el año ‘90 eran dos sectores no más, la línea Celeste y la línea Roja, y se estaba formando el Ateneo del Parque. Con la aparición de Brizuela del Moral apareció el Movimiento Renovador. Después aparecieron otras líneas encabezadas por ministros y diputados. Entonces la torta ya no se podía repartir entre dos o tres líneas del radicalismo para dar una buena representación a los partidos socios. Poco a poco el pez grande fue comiendo a los peces chicos, aunque nunca se llegó a un conflicto de disolución. Desgraciadamente la derrota sí puede llevarnos a un camino casi de disolución, pero considero que la composición que queda del FCyS no va a permitir ningún tipo de destierro.
“Se puede doblar, pero siempre seguirá en pie”
“No creo que con tanto pasado y tan rico historial este FCyS pierda todo lo que supo conquistar con buenas armas. Alguna vez dije que la leyenda sigue por la continuidad del FCyS, creo que ahora y después de esta derrota la leyenda vuelve a ponerse de pie y como dice la canción “Resistiré”, el FCyS es como el junto se puede doblar, pero siempre seguirá en pie”.
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