Mañana sábado, se reúne la Convención provincial de la UCR y deberá definir si se expulsa o no a Juan José Bergia tras su decisión de desobedecer el mandato partidario en cuanto a que debía votar para la presidencia de la Legislatura a Alicia Mastandrea. Bergia dijo en diálogo con radio Libertad que desconfía de la forma en que se está manejando la convocatoria a la convención, más precisamente de Daniel Illia (esposo de Mastandrea).
Juan José Bergia dijo que tienen conocimiento de que "muchos amigos" están trabajando para evitar su expulsión del partido en la Convención de este sábado, pero, paralelamente "hay otros que están presionando a los convencionales" para que su voto sea para expulsarlo. Además dijo que no tiene confianza en los mecanismos que están utilizando las autoridades de la Convención respecto de la organización. Y en este sentido, explicó que pidió la lista de convencionales habilitados y hasta el momento no se la facilitaron.
Cabe acotar que la máxima autoridad de la Convención es Daniel Illia, esposo de Alicia Mastandrea, con quien Bergia mantiene un duro enfrentamiento debido a que éste cuestiona diferentes aspectos de la gestión de aquella al frente de la Legislatura, entre otras, los temas relacionados con el predio para la construcción de la Legislatura y los carteles de publicidad emplazados allí. Y fundamentalmente, los cuestionamientos surgidos de la auditoría que decidió efectuar Bergia sobre la gestión anterior poniendo al frente de la misma al ex diputado y militante del Frente Grande, Daniel San Critóbal.
Bergia volvió a ratificar hoy que se cobró por los carteles instalados en el predio e ironizó después que si "el dinero no entró a la Legislatura es otro tema", poniendo en duda otras tantas situaciones generadas en la gestión anterior a las que Mastandrea se había referido hasta el hartazgo diciendo que todo lo actuado por ella había sido aprobado por el Tribunal de Cuentas.
En otros párrafos, Bergia se quejó porque el radicalismo provincial va a contrapelo de lo que se impulsa a nivel nacional donde se está tratando de reincorporar al partido a todos aquellos dirigentes que por uno u otro motivo se habían alejado o habían sido expulsado del mismo.
Con esta situación resta sólo saber el fin de la historia, o tal vez el comienzo; ya que seguramente cualquiera de las dos decisiones que tome la convención radical va a generar una inmediata acción posterior respecto del futuro de la UCR, del Mopar y de Bergia.


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