Se llama Marino Centeno, tiene 21 años, y forma parte de una comunidad Wichi del chaco-salteño. Hace unas semanas inició su cursada en la Universidad Atlántida Argentina, en Mar del Plata.
La iniciativa surgió el año pasado, desde la Universidad Atlántida Argentina y el grupo “Miremos con amor”, quienes realizaron una campaña solidaria que tenía como objetivo llevar, útiles, ropa y alimentos, a las comunidades wichi de Salta. Allí conocieron a Marino, quien les comentó su deseo de estudiar en una Universidad.
Meses más tarde, las autoridades de la Universidad Atlántida Argentina, asumieron el compromiso de becarlo en la carrera de Ingeniería en Sistemas, que era la elegida por Marino.
Este año y con la ayuda de mucha gente, el joven se mudó a Mar del Plata, donde la Universidad tiene una de sus sedes, y comenzó a cursar la carrera.
Marino es un joven tímido, la adaptación a esta nueva vida le resulta compleja, sin embargo muestra entusiasmo y empeño para cumplir con su sueño.
“Cuando terminé la secundaria, no podía seguir estudiando, por falta de recursos” contó. Entonces surgió la propuesta de la UAA, “Fue una opción muy grande venir a estudiar a la Universidad, yo lo había decidido, pero faltaba la decisión de mi familia. Ellos estuvieron contentos. Y se me dio, y vine”.
Cuando le preguntamos por qué eligió la carrera de Ingeniería en Sistemas Marino dijo: “Porque primero que nosotros no tenemos posibilidades para hacer las cosas, no hay tecnología, no tenemos ningún acceso a la computación. Siempre me gustó, era la carrera que elegí yo”.
Reconoce que al principio le costó empezar con las materias, pero que de a poco y con la ayuda de sus compañeros y docentes se va adaptando.
Dijo que lo que más le gusta de Mar del Plata, es la ciudad y el mar. El arraigo con sus costumbres es muy grande, y resalta en todo momento la importancia de brindar posibilidades a quienes no las tienen “quiero enseñar, acompañar a la gente de mi comunidad, crear algunas cosas para la gente que no tiene nada, que no tiene acceso. Tengo pensado volver y ayudar. Mi idea es poder hacer cosas allá. Quiero enseñar a otros”.
Para finalizar Marino dejó un mensaje para todos aquellos jóvenes que tienen el sueño de estudiar en la Universidad, de tener una profesión: “les diría a todos que si tienen posibilidades que estudien, que aprovechen, que piensen en la comunidad, como nosotros no estamos tan avanzados, que ayuden, que trate de transmitir su aprendizaje a los otros que no pudieron ver lo que él vio estudiando”.
Marino piensa en cursar este año para reencontrarse con su familia en enero próximo. Piensa en su futuro, en el día en que se reciba, y en cómo va a ayudar a su comunidad, para verlos crecer.
Este año la Universidad y el grupo “Miremos con amor” tienen previsto lanzar la segunda etapa de la campaña solidaria, el objetivo es juntar artículos escolares, lanas de colores para las mujeres que trabajan con tejidos y herramientas para que los hombres de la comunidad realicen sus artesanías, y así generar mayor producción. Al mismo tiempo, se está preparando un proyecto de estimulación temprana para un niño de 3 años no vidente, nieto del cacique de la comunidad.
Sobre la Universidad Atlántida Argentina
La Universidad Atlántida Argentina (UAA) trabaja desde hace más de 15 años en la formación de profesionales de excelencia en toda la región. Con sus tres sedes: Mar de Ajó, Mar del Plata y Dolores, ofrece a los jóvenes de la zona una amplia propuesta académica, con más de 14 carreras de grado y pre-grado, que se enmarcan dentro de sus cinco Facultades: Humanidades; Psicología; Ingeniería; Derecho y Ciencias Sociales y Ciencias Económicas.
El equipo de docentes que compone la UAA, está altamente capacitado para orientar a los alumnos, y brindarles el apoyo académico y las herramientas necesarias para descubrir sus potencialidades, desarrollar las capacidades de autoaprendizaje, y alcanzar con éxito los objetivos de la carrera.
Sobre la comunidad Wichi a la que pertenece Marino Centeno
Su familia se dedica a confeccionar artesanías, su madre teje carteras de yica, y cintos, para tener acceso a los materiales, debe internarse en el monte, y su padre trabaja en talla de madera de palo santo, la venta de su escasa producción, le provee el sustento a su familia numerosa.
La comunidad de paraje “las 15 viviendas”, se caracteriza por ser exogámica, y sus mujeres no visten los atuendos típicos como ocurre en otras cercanas.
Su fuente de alimentación se basa en la caza y recolección de frutos de época, que provee el monte, en la actualidad, esas fuentes de alimentación se ven en riesgo debido al desmonte, y la apropiación de sus tierras. La cría de animales de corral o el cultivo no forman parte de sus actividades, ya que han sido un pueblo nómade. La religión que profesan es la anglicana, la presencia del culto católico no se hace presente en las comunidades.
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