Un joven obrero de Alpat murió aplastado

Un joven obrero de Alpat murió aplastado
Cayó sobre él un enorme volumen de sal, informaron. Habría ocurrido mientras revisaba una tolva.
Un joven de 20 años que se desempeñaba como operario de la firma Alpat falleció ayer en el interior de la planta al ser aplastado por un enorme volumen de sal. El hecho ocurrió cerca de las 10 en el sector en el que se realiza el acopio del material proveniente de la Salina El Gualicho, que desde allí es transportado a granel por camiones que lo depositan en ese lugar de la fábrica, en el que funciona una inmensa tolva.

El muchacho, identificado como Juan Otero, al parecer habría intentado desobturar parte del mecanismo de la tolva mencionada, que no estaba funcionando de manera adecuada, y en ese intento habría caído en el área en la cual la sal se acumula (que posee forma de embudo) hasta quedar cubierto de manera casi completa por el material.

Al ser hallado sólo se veía parte de su cabello.

Lo cierto es que al cierre de esta edición aún se desconocía con certeza la dinámica del accidente. Según relató uno de los bomberos voluntarios del cuartel local que fueron convocados por Alpat al descubrir lo ocurrido, cuando llegaron al lugar hallaron dos ambulancias (una de la firma y otra del hospital Aníbal Serra), y vieron al personal de salud que estaba intentando despejar de sal la cara del muchacho para poder entubarlo, con el fin de que durante el rescate pudiera recibir oxígeno a través de una mascarilla.

Si bien finalmente pudieron colocarle la máscara, la tarea para liberar el cuerpo fue más que complicada. Ocho bomberos con baldes se ocuparon de ir quitando la sal, que al ser un material complejo se iba compactando a medida que trataban de sacarlo de encima del chico, que durante todo el proceso se mantuvo inconsciente.

"No sé cuánta sal había, pero cada camión, por lo que me dijeron, descarga 45 mil kilos, así que imaginate los volúmenes de los que hablamos. Cuando llegamos, al muchacho sólo se le veía apenas la parte de arriba de la cabeza", expresó uno de los rescatistas.

Finalmente, pudieron despejar parte de su torso y luego, casi una hora después, liberarlo por completo. Durante el proceso, personal médico se ocupaba de efectuar tareas de reanimación, pero los esfuerzos resultaron vanos y el muchacho falleció antes de llegar al hospital, presuntamente por asfixia por aplastamiento.

La noticia generó profundo pesar en la comunidad. El operario, que era padre de un bebé de ocho meses, tiene a su papá y al menos a uno de sus hermanos trabajando desde hace años en la misma firma.

Por otra parte, ayer uno de los puntos que quedó expuesto es la falta de una mínima dotación de bomberos en la planta de Alpat, que dependan de la firma y estén las 24 horas atentos a posibles contingencias. "Nos llamaron a nosotros y acudimos de manera inmediata. Pero bomberos en la planta desde hace mucho tiempo no tienen. Antes había un escuadrón, que por lo que sé están obligados a tener de manera reglamentaria, pero no sé por que se disolvió", manifestó uno de los rescatistas del cuartel de voluntarios de San Antonio. Oficialmente, al menos hasta ayer a última hora, la empresa no había dado a conocer ningún parte acerca de lo ocurrido.

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