La autopsia practicada al cuerpo del joven que terminó muerto en la avenida Papa Francisco determinó que presentaba dos heridas de arma de fuego y una puñalada en el pecho.
El joven que terminó muerto en la avenida Papa Francisco tenía dos disparos de arma de fuego y una puñalada en el pecho.
El médico Jorge Villaverde fue el encargado de practicarle ayer la autopsia de rigor, determinando que la víctima presentaba tres orificios en distintas partes del cuerpo: una puñalada en el centro del pecho y dos disparos, uno en la muñeca y otro en la región intercostal izquierda que dañó órganos vitales.
En principio la investigación gira en torno de dos hermanos que residirían en el mismo barrio y podrían haber sido los autores, aunque las pesquisas tratan de acercarse a dos versiones que circulan sobre el mismo desenlace.
Una de ellas hace referencia a que habría sido interceptado por dos sujetos en otra motocicleta y le dispararon; y la otra, que habría estado en proximidad de la Escuela 221 del barrio San Cayetano cuando fue abordado y herido. En ambos casos hay coincidencia en que Acosta habría intentado llegar hasta el hospital pero la fatalidad se consumó cuando se aprestaba a llegar al paso nivel Cooperación.
El hecho generó gran conmoción comunitaria por la frialdad con que se ejecutó y por la seguidilla de sucesos que se han venido produciendo en los últimos días en la ciudad, que incluso tuvo un cruce de apreciaciones entre la Fiscal Liliana Luppi y el procurador del Superior Tribunal de Justicia, Jorge Canteros.


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