Se trata de Jonathan Bonefoi, quien se encuentra en grave estado. Protagonizó un enfrentamiento con otros individuos, junto a quienes también apedreó viviendas y una escuela. Antes atacaron la Comisaría 28, lesionaron a policías y rompieron patrulleros.
El Alto de Bariloche vivió una madrugada violenta este domingo cuando un grupo de unos 20 individuos- varios de los cuales protagonizaron los desmanes del miércoles pasado en el centro- vivieron otra jornada violenta, aunque esta vez cerca de sus casas.
De manera intempestiva, unos 20 jóvenes comenzaron a agredir la Comisaría 28 cuando el personal estaba en el interior aunque no se esperaba el ataque.
Los mismos sujetos apedrearon una escuela, dos viviendas e incluso se enfrentaron entre sí, resultando herido un joven identificado como Jonathan Bonefoi, quien sufrió un hundimiento de cráneo como consecuencia de una brutal pedrada en la cabeza.
El ataque a la unidad policial comenzó después de la medianoche cuando los revoltosos comenzaron a apedrear un patrullero Ford Ranger que estaba frente a la unidad policial y también al edificio.
Los uniformados lograron salir del edificio por la parte trasera y allí replegaron el grupo, que corrió hacia Onelli y Sobral, donde pudo ser detenido un joven de 21 años, que no registra antecedentes.
Poco más tarde, un llamado realizado desde el Hospital Zonal daba cuenta de la presencia de una persona herida en la casa 80 del barrio 169 Viviendas, donde vive la familia Bonefoi. Cuando arribó la unidad policial fue recibida a piedrazos por integrantes de esa familia, que intentaban evitar la intervención de los efectivos en la reyerta que ellos mismos protagonizaban con otro grupo.
Luego se pudo constatar la existencia del herido, quien sufrió el hundimiento del cráneo como consecuencia de una brutal pedrada.
Ni él, que estaba consciente, ni sus familiares optaron por aportar datos a la policía que inicie la investigación, sino que es un caso que deberá resolverse “por mano propia” según se lo dijeron a los uniformados que intervenían en el hecho. No obstante, el caso está siendo investigado.
Pero además dos vecinos de esa casa denunciaron roturas por piedras e incluso la escuela 310 de Onelli y Hermite, sufrió la destrucción total de los vidrios del frente.
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