Una joven grave culpa de motochorros

Una joven grave culpa de motochorros
Está con pronóstico reservado y se encuentra con asistencia respiratoria mecánica artificial y tratamiento analgésico.

La violencia no cesa y los motochorros siguen ganando las calles de la capital salteña para delinquir. En esta oportunidad, una joven de 15 años fue atacada y ahora pelea por su vida en el hospital San Bernardo.

El indignante hecho ocurrió el martes pasado, aunque recién se hizo público en las últimas horas, en una calle del barrio Solís Pizarro, de la zona oeste de esta ciudad, cuando la víctima se dirigía rumbo a la casa de una maestra particular cuando fue interceptada por dos personas que viajaban en una motocicleta roja, según denunció una amiga de la joven que caminaba junto a ella al momento del ataque.

Los delincuentes intentaron quitarle la cartera, pero la chica aparentemente se resistió y cayó al cemento.

Tras el golpe, fue llevada hacia un centro médico capitalino donde continúa internada con pronóstico reservado y se encuentra con asistencia respiratoria mecánica artificial y tratamiento analgésico.

Con respecto a los agresores, la Policía aún no los pudo identificar y sigue buscándolos de acuerdo a los datos aportados por la testigo.

El peor final

El 11 de noviembre de 2012, Sara Enrique de Díaz, de 57 años, falleció tras haber sido violentamente atacada por motochorros, que días después fueron apresados.

Completamente angustiado, el hijo de la mujer, Oscar Ariel Díaz, dijo a El Tribuno: “Mi madre siempre iba a la liturgia en la iglesia del barrio Casino. Esa noche volvía por la avenida Suecia, entre Checoslovaquia y Dinamarca, cuando unos motochorros le robaron la bandolera que llevaba con una tarjeta de crédito porque quería comprarle un regalo para el cumpleaños de mi hermana y $200, que eran para pagar la luz, además de documentos, boletas y un celular”.

Tras el hecho, la mujer fue asistida en el hospital San Bernardo y debía permanecer 72 horas sedada para esperar una evolución favorable, aunque su cuerpo no resistió y falleció 60 horas después del ataque.

“Esta zona está llena de motochorros. Lamentablemente tuvo que morir una inocente vecina para que la Policía se preocupara por nosotros”, dijeron los vecinos.

Sin piedad con las embarazadas

El raid delictivo de los motochorros también se presentó en la ciudad norteña de San Ramón de la Nueva Orán con el mismo grado de violencia que el de esta capital.

El caso de Jissel Antonela Salva, la joven de 21 años y embarazada que fue brutalmente atacada a fines de diciembre pasado por un grupo de motochorros, fue uno de los hechos más conmocionantes de los últimos meses.

Salva gestaba un embarazo de ocho meses y tras el violento asalto ocurrido en la vía pública, tuvo que dar a luz a su bebé, llamado Baltazar, que afortunadamente se encuentra estable.

Luego, la policía atrapó a tres hombres, acusados de haber sido los responsables del indignante hecho.

Increíblemente, un mes antes de aquel ataque a Salva, otra joven también embarazada -de cinco meses-, sufrió un ataque similar en Orán.

Los motochorros la hicieron caer al asfalto tras intentar asaltarla cuando ella viajaba junto a su madre en una motocicleta.

El hecho ocurrió en la intersección de las calles, Córdoba y O’Higgins del barrio Aeroparque.

Momentos después, varios vecinos que fueron testigos persiguieron a los dos ladrones y tras corretearlos por varias cuadras, lograron agarrar a uno de ellos, quien tiene tan sólo 20 años. Afortunadamente las víctimas no sufrieron lesiones graves.

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