La Policía la vio caminando mientras portaba dos bolsas en sus manos. Era intensamente buscada desde el viernes
Erika Beatriz Jaime fue vista por los agentes camiando, con dos bolsas en la mano.
Inmediatamente se notificó a la Fiscalía de Intrucción Penal de turno, a cargo de Washington Navarro Dávila, quien dispuso que se le tome declaración asistida por una psicóloga y que se notifique a la justicia de Santiago del Estero donde estaba radicada la denuncia por desaparición.
También fue notificada la Divisón Trata de Personas y además se dispuso que se comunique a la familia de la joven para poder reencontrarse con sus padres.
La mujer había sido vista por última vez el día viernes cuando salió de su vivienda del paraje "Yuto Yaco", en Santiago del Estero, para asistir a un boliche de la villa turística, acompañada de un grupo de amigos.
En horas de la madrugada y cuando los jóvenes iniciaron el regreso, Erika no pudo ser localizada y nunca llegó a su casa.
De acuerdo al testimonio de las últimas personas que la vieron, la joven se dirigió al baño, dos horas antes del cierre de la bailanta.
Según algunas expresiones de los vecinos de la “Ciudad Jardín” daban cuenta que la muchacha les habría manifestado que “la tuvieron secuestrada”.
“No recuerdo nada”
"Lo último que recuerdo es que ingresé al baño del boliche", fueron las palabras con las que se expresó Erika Beatriz Jaime, la joven de 19 años que fue encontrada ayer jueves en Yerba Buena luego de permanecer desaparecida desde el viernes por la noche, cuando se encontraba en un local bailable de Las Termas de Río Hondo.
Según el testimonio de un vecino, que no quiso dar su identidad, Erika apareció corriendo por la ciudad ubicada a pocos kilómetros de la capital tucumana.
"Se encontraba desorientada en el momento que apareció corriendo. Confesó que lo último que se acordaba fue haber entrado al baño del boliche", dijo la fuente.
La muchacha, tal como había publicado Nuevo Diario de Santiago del Estero, fue vista por última vez el viernes.
Aquella noche, salió de su casa en el paraje Yuto Yaco para asistir a un local bailable de la ciudad turística santiagueña.
Ayer finalmente apareció en la calle Juan Heller al 900. Karen, siempre de acuerdo a fuentes consultadas por Nuevo Diario, sólo traía puesta una bombacha y una remera.
Lo único que traía consigo era una mochila y teléfono celular que no funcionaba.
La mujer repetía que no recordaba qué había pasado en los minutos finales de aquella noche y aseguró que la habían tenido secuestrada.
Conmocionados con el confuso relato, los vecinos dieron aviso a la Policía, que minutos después se hizo presente en el lugar.
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