Ayer, un joven del barrio Eva Perón, quien prefirió permanecer en condición de anonimato por temor a represalias, denunció haber sido sacado de su casa y torturado en dependencias de la Comisaría Séptima.
De acuerdo al joven, lo detuvieron “porque los había insultado (a los policías), supuestamente”. De la golpiza, que según su relato incluyó patadas, piñas, bastonazos y baldazos de agua helada, participaron “varios” policías, quienes le decían que si no va del lugar donde vive, no lo van a “dejar vivir tranquilo”. “Me van a hacer la vida imposible. Me ven en el penal o me matan”, comentó.
Ayer, el joven radicó en la fiscalía de turno una denuncia en contra de los efectivos de la Comisaría Séptima que lo torturaron. Una joven abogada, que también desea permanecer en condición de anonimato, lo vio al joven llorando en el juzgado de Instrucción y, conmovida, lo ayudó a radicar la denuncia como corresponde y lo acompañó a ser revisado por el médico forense del Poder Judicial. Además, la letrada confirmó que no había “una orden de instrucción que haya salido hacia el domicilio de esta persona”.
Según el joven radicó la denuncia, “más que nada”, para que le devuelvan la ropa que le tienen secuestrada. A su vez, reconoció haber sido detenido en el pasado, pero aseguró que solo se trató de una averiguación de antecedentes. “Fue cuando era más chico. Ya soy más grande, tengo mis hijos, ya no salgo a la calle. Pero por más que sea así, ellos no tienen derecho de entrar a mi casa”, concluyó.
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