Una joven denunció la muerte dudosa de su hermano, ocurrida días atrás en Camarones

El occiso es Ramón Isabelino Tolosa, de 29 años de edad. Sufrió violentos golpes en Camarones, fue trasladado a Trelew, en cuyo Hospital Zonal falleció después. Su hermana aseguró que un grupo de testigos sostuvo que la policía es la responsable.

Una joven domiciliada en Trelew denunció ayer en diálogo con este diario la muerte dudosa de su hermano ocurrida días atrás en la localidad de Camarones y afirmó que cuando el ahora fallecido estaba internado le dijo a su madre que la responsable de los golpes que había sufrido –uno de ellos le provocó la fractura del cráneo- era la Policía.

De visita en nuestra redacción, la joven, Gladys Marcela Vilán, domiciliada en Trelew, dijo que “yo quiero hacer una denuncia por la muerte dudosa de mi hermano Ramón Isabelino Tolosa, de 29 años de edad, en Camarones. Mi hermano sufrió supuestamente un accidente el día 27 de enero en la madrugada. Fue trasladado de urgencia hasta el Hospital Zonal de Trelew desde Camarones y, por lo que le dijeron a mi mamá, era que se había caído”.

“A raíz de ese golpe –explicó-, él sufrió una fractura en la base del cráneo y tuvo muchas complicaciones pulmonares. Supuestamente también por el mismo golpe. El día 30 de enero me dirigí a la Fiscalía a hacer una denuncia porque mi papá llamó para ver si habían hecho alguna investigación o algo por el estilo en Camarones y le dijeron que no había nada hecho. Entonces yo me dirigí a la Fiscalía para hacer una denuncia. Yo supuse que ante una situación como ésta y la persona está en terapia intensiva con fractura de cráneo y con un respirador”.

Advirtió que “la muerte de mi hermano fue dudosa, al menos. Hice la denuncia en Fiscalía de Trelew el día 30 de enero. A los dos días me llamó un administrativo y me preguntó si yo estaba acusando a la policía que había hecho referencia y le digo ‘yo no estoy acusando a nadie porque yo no sé lo que pasó, pero por el estado de gravedad de mi hermano yo quiero hacer una investigación, quiero que se realice una investigación’. Entonces me llamó varias veces preguntándome nuevamente si yo conocía nombres. Yo le di toda la información que tenía. Le di los datos, los nombres de las personas que estaban con él en ese momento y después cuando volví nuevamente a la semana siguiente todavía ni siquiera se había remitido a Comodoro Rivadavia porque la jurisdicción le corresponde a esa ciudad, pero como él estaba internado acá, lo habían trasladado acá, toda la familia estábamos acá, y, bueno hasta el día 12 que falleció”.

“Nos mandaron a una comisaría para tomar testimonio, pero la denuncia ya estaba hecha. Yo no sé muy bien los pasos, puedo llegar a suponer por razonamiento. Mi hermano tuvo dos semanas en terapia intensiva. En una conversación que tuve con mi mamá, ella le preguntó qué es lo que le había pasado y él le dijo que había sido ‘la Gorra’, en la jerga, la policía”.

Expresó que “yo nuevamente le volví a preguntar el día domingo si se acordaba lo que le pasaba y me dijo que sí, que había sido ‘la gorra’ que le había pegado”.

“En realidad –admitió- es muy confuso también para mí porque el lunes al mediodía ya lo sacaron a una habitación común porque había tenido una mejoría muy buena. Pasó la tarde mirando tele, mandando mensajes, estaba bien. Yo le había dado de comer al mediodía y al otro día sufre una descompensación inexplicable porque dijeron que había tenido un paro cardiorespiratorio, pero él nunca sufrió del corazón, era un chico joven, 29 años, saludable, sano, trabajador”.

“Yo quiero que se investigue –reclamó- todo el hecho en sí porque es todo muy confuso. A raíz de todas las versiones que surgieron en la localidad, muchos dicen que se había caído, otros dicen que se había peleado con otros chicos del grupo. Eran aproximadamente diez personas las que estaban con él. La mayoría coincide que fue la policía quien le pegó”.

Pidió que “se investigue bien la muerte de mi hermano, las consecuencias, el porqué de la caída, porque fue claro que fue una caída, de qué manera, si se cayó o lo tiraron. Lo más raro en esta situación es que él tuvo una fractura de cráneo, pero la piel jamás se la rompió. Incluso hasta los médicos dudaron porque dijeron que la fractura de cráneo puede ser de una caída, pero es un golpe demasiado fuerte para ser una caída como la que vos decís. Lo mismo pasó con los pulmones. Supuestamente en esa caída, además de la cabeza se pegó en los pulmones”.

“La lesión en los pulmones fue tan importante –puntualizó- que cuando iba llegando al Hospital Zonal tuvo un paro respiratorio. Entonces fue tan grande el golpe que le provocó ese paro respiratorio”.

“El hecho –afirmó- fue en Camarones en una plazoleta que está en la costa. Por lo general es donde se junta la gente y va a sacarse fotos. Es un lugar muy público y muy turístico”.

Comentó que “la ropa, cuando lo lleva la policía al hospital, como la remera, la tiran toda rota. Los mismos enfermeros la tiraron al basurero toda ensangrentada. Y a la hermana le dieron el pantalón y las zapatillas, todo lleno de sangre”.

“El teléfono de él lo andaba trayendo él y apareció en la casa tirado en la cama sin la batería. Él lo andaba trayendo porque mi papá le había pasado la camioneta y como él no llegaba lo llama por teléfono, entonces él obviamente lo andaba trayendo. Después apareció sorpresivamente debajo de la cama, obviamente alguien lo tiró por la ventana”.

“Cuando a él lo llevaban al hospital –recordó- tuvieron que romperle la remera para entubarlo y la remera la tiraron. Mi hermana como no sabía le dieron la ropa y ella la lavó. Lo que sorprende es el celular que apareció sin batería. Está el tema de la Fiscalía que demoró tanto. Yo hice la denuncia, fui hoy (por ayer) y recién ayer (por el miércoles) le fueron a hacer la autopsia”.

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