La Policía aprehendió ayer a un joven de 20 años que quedó imputado en la causa que se instruye por los homicidios de Esther Camino y Héctor Gaspari, durante un procedimiento múltiple efectuado ayer a la tarde en Moquehuá que incluyó la realización de cuatro allanamientos.
La detención de Lemos y el allanamiento de los domicilios de otros jóvenes habría sido producto de distintos testimonios incorporados a la causa, además de la recolección de distintos elementos de prueba, según comentaron las fuentes consultadas, que dieron a la investigación un brusco giro a la que inicialmente se había efectuado en relación al entorno familiar.
Aunque no se dio a conocer qué tipo de vinculación habría tenido el joven aprehendido en el aberrante crimen de la madre y su hijo el pasado martes 27 de noviembre, se informó que quedó imputado por el “doble homicidio calificado”.
Los allanamientos fueron realizados ayer por personal policial a cargo del comisario inspector Juan Carlos Agüero; de la Sub DDI Bragado, de Policía Rural, Planta Verificadora de Policía Comunal y de la Ayudantía Fiscal Descentralizada de Chivilcoy.
Hubo un total de cuatro operativos simultáneos, sobre una cantidad similar de domicilios, en uno de los cuales se produjo la aprehensión de Nicolás Lemos, en calle Sarmiento 521 y donde se buscaron elementos que pudieran tener vinculación con la investigación. Los demás inmuebles allanados están ubicado en 22 de octubre y 9 de Julio y dos en calle Sargento Cabral S/n, sitios en los cuales se incautaron prendas de vestir para ser periciadas.
Luego de una semana de intensa investigación, fuentes vinculadas a la causa creen que están cerca de esclarecer los crímenes, aunque todavía no se tendrían certezas del móvil por el cual se cometieron. Asimismo, no se descarta que habrían participado más de una persona y por eso se llevaron a cabo distintos allanamientos.
Cabe recordar que Esther Camino, de 83 años y su hijo, Héctor Gaspari, de 51, fueron asesinados brutalmente el martes 27 de noviembre a la noche, cuando se aprestaban a cenar. La mujer fue ultimada con un tiro de escopeta, y el hombre, con tres disparos de un arma similar, además de haber sido cortados con un arma blanca en distintas partes del cuerpo.
Según se informó desde un principio, no habría faltado dinero ni objetos de valor, como tampoco se detectaron puertas o ventanas violentadas, aunque el otro hijo, Pedro Gaspari, comentó que habría sido encontrada abierta la ventana de la habitación de su madre.
Este familiar fue quien descubrió los cuerpos sin vida al otro día y quien los había visto por última vez antes del crimen, hechos que llevaron al fiscal a ordenar un allanamiento en su domicilio por considerarlo sospechoso.
Con los procedimientos efectuados ayer, más el descubrimiento de una escopeta que fuera robada en una quinta y que podría ser el arma homicida, la hipótesis que apuntaba a Pedro Gaspari habría quedado prácticamente descartada.
En tanto, Nicolás Lemos fue alojado en la comisaría 1º de Chivilcoy hasta que deba prestar declaración indagatoria ante el fiscal de la causa. Hijo de un funcionario policial, según las fuentes consultadas, se trata de un joven con algunos antecedentes de peleas nocturnas y otros incidentes, pero no de otros hechos delictivos más graves.
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