La joven abusada continuará viviendo en la Residencia de Madres Adolescentes

La joven abusada continuará viviendo en la Residencia de Madres Adolescentes
Una joven de 14 años fue sacada de su casa por abuso familiar. Se fue a lo de su novio, donde quedó embarazada y sufrió violencia. La Justicia la trasladó finalmente a una residencia.

La casa en la que se crió dejó de ser un lugar seguro para ella. C.M.L., una joven de 14 años, tuvo que trasladarse a lo de su novio, porque en su familia era abusada por su papá. Pero el remedio terminó siendo tan malo como la enfermedad. A dos meses de desembarcada en la nueva vivienda, la joven quedó embarazada y pasó a ser víctima de su novio. Una jueza de menores decidió cambiar su destino. Por tres meses, la joven permanecerá en una residencia para madres adolescentes. Esta historia tuvo lugar a 37 kilómetros al sudeste de la ciudad de Córdoba.

Poco acertado. Todo comenzó hace un año, con la denuncia de M.A.P., abuela de la joven que en ese entonces tenía 14 años. La mujer contó que la adolescente vivió con ella hasta que comenzó el secundario. Que después de ese tiempo, se fue a vivir con su madre biológica y que en esa casa sufrió abusos por parte de su padre.

Según se desprende del fallo, la Unidad de Desarrollo Regional (Uder) de Río Segundo decidió trasladar a la joven a la casa de su novio (también de 14 años). La Uder depende de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que a su vez es parte del Ministerio de Desarrollo Social de Córdoba. Esta decisión “no fue la acertada”, según expresó María de Los Ángeles Palacio de Arato, a cargo del Juzgado de Control, Niñez, Juventud, Penal Juvenil y Faltas de Río Segundo.

Sucedió que al cabo de los dos meses de convivir con la familia de su novio, la joven quedó embarazada. Y además sufrió “situaciones de violencia, reacciones intempestivas y perturbaciones por parte de su novio”, según se desprende del fallo.

“Lo único que se logró con esa decisión es que hoy la joven tenga, con 15 años, una pequeña hija y que vivencie todos los problemas de la victimización en violencia familiar”, expresó la jueza Palacio de Arato.

Mejor en casa. El caso de esta joven dista de ser simple. Sucede que detrás de la decisión de la Uder hay un motivo concreto: evitar la institucionalización.

Fuentes del Ministerio de Desarrollo Social explicaron que la joven no tenía otro lugar donde vivir, en función de que era víctima de violencia dentro de su familia.

“Se acordó que quedara al cuidado de su abuela y de la familia de su novio a fin de evitar su institucionalización”, explicaron.

El Área de Infancia de la Comisaría de Pilar intervino y constató que la joven estaba sufriendo abusos por parte de la familia de su novio.

Finalmente, el 8 de julio de este año, la joven fue trasladada a la Residencia de Madres Adolescentes de la ciudad de Córdoba. La Justicia dispuso el miércoles una prórroga por 90 días. Es decir que por tres meses, C.L. permanecerá en esa residencia.

Durante ese tiempo se realizarán estudios psicológicos a la familia para saber “si puede vincularse otra vez nuevamente con alguno de ellos”. Y mientras la Justicia resuelve por su destino, la joven sigue deseando regresar a la casa de su novio.

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