Jornadas: la Sociedad nicoleña de Higiene y medicina del trabajo cumplió 30 años

Jornadas: la Sociedad nicoleña de Higiene y medicina del trabajo cumplió 30 años
El sábado, la Sociedad nicoleña de Higiene y medicina del trabajo cumplió 30 años y los celebró con una jornada de “Estrés y acoso laboral” en el Circulo médico de San Nicolás, brindada por la psiquiatra Dra. Clide Ascolani y su equipo docente.

La sociedad nicoleña de Higiene y Medicina en el trabajo, cumplió 30 años y para celebrarlo realizó una jornada de “Estrés y acoso laboral” en el Círculo médico de San Nicolás, siendo brindada por la prestigiosa psiquiatra de la ciudad de Rosario, Dra. Clide Ascolani y su equipo docente, destinada principalmente a médicos, abogados, psicólogos, asistentes sociales, empresarios y toda persona interesada en este tema. Se entregaron certificados de asistencia y además se homenajeó a los socios fundadores que en el año 1983 crearon la entidad, con la entrega de un pergamino. Los socios fundadores son Juan Carlos Aranda, Horacio Castelli, Jaled Kadry, Andrés Mutti, Jorge Neder, Ismael Passaglia y Carlos Penna. En diálogo con nuestro medio, el Dr. Héctor Espinosa, Presidente de la Sociedad Nicoleña de Higiene y Medicina del Trabajo comentó: “Estamos reunidos conmemorando los 30 años de la creación de nuestra entidad la cual es un apéndice del Circulo Médico y la idea es brindar elementos para proteger la salud del trabajador en todo sentido. Hoy (por ayer) estamos con un tema muy crítico que es el estrés laboral y el acoso laboral que son muy cotidianos y al nivel de nuestras autoridades no está tenido en cuenta y tampoco conocido como enfermedad porque son muy contados los fallos judiciales favorables a los trabajadores y queremos que nosotros que estamos hace más de 30 años en el medio judicial, en mi caso soy perito del Poder Judicial, no vemos con agrado que no se tengan en cuenta las enfermedades de este tipo porque realmente son así y se las toma más como cuestiones pasajeras, que ya se les va a pasar, y no es así porque eso va sumando, se producen fenómenos de hipertensión, de insomnio, de alteraciones emotivas, diabetes, obesidad porque la angustia hace comer más y todo eso deriva en depresiones que después se hacen crónicas e irreversibles”.

No subestimar el estrés

Acerca de la importancia de la jornada explicó: “La idea es que esto sirva para que los médicos de las fábricas asesoren a sus superiores y a los dueños de las empresas de que el personal periódicamente debería ser sometido a uno o dos test de este tipo, que son costosos y ese es el problema. El empresario evita cualquier elemento que le origine costos pero son necesarios porque el obrero sirve sano. La sociedad ha instalado al estrés como algo habitual pero el empresario no. No es que no le importe pero es costoso determinar qué empleado lo padece y cuál no. Se deja librado al azar y las ART no lo están determinando como una enfermedad psiquiátrica. Es más, dejó de ser psicológica y cuando pasa a ser psiquiátrica es grave porque necesita medicación. Para el especialista es fácil determinar cuando un paciente realmente padece de estrés porque tiene muchas maneras de detectar si está o no en esa condición. El psiquiatra tiene que estar adiestrado clínicamente porque hay muchos parámetros clínicos, está la presión arterial, la insulina elevada, hay muchos factores que son influidos por el estrés laboral. Hay problemas dermatológicos, de la piel, alergias e inclusive todo es un embudo que desemboca en la alteración del núcleo familiar, ya que va en detrimento de la armonía en el seno de la familia porque las discusiones son más frecuentes y la desavenencias matrimoniales también e inclusive problemas de los padres con los hijos”.

Acoso laboral

Acerca de cómo continuó la jornada comentó: “También vamos a tratar el acoso laboral que no debe definirse como un acoso sexual porque se da acoso laboral entre hombres, por ejemplo el jefe que no lo puede ver al empleado, que lo menosprecia, que lo insulta y el empleado debe seguir trabajando porque es su medio de vida y el de su familia. El sufrimiento de una persona no tiene medida, no hay un reloj, un manómetro que diga cuánto sufre una persona y cuánto no, el dolor no tiene una mensura. Una persona afectada por estas alteraciones emotivas por sí sola no va a salir jamás, necesita del asesoramiento pero si va con su ART no está reconocido, entonces tiene que ir por su obra social, y en la obra social son limitados los casos psicológicos que son atendibles. Entones tiene que pagarlo y es muy costoso, porque es muy costosa la especialidad, entonces los pacientes se ven envueltos en un círculo vicioso del cual no pueden salir, la única manera es que el empresario se entere de lo que le pasa a su empleado y lo derive a quien debe hacerlo haciéndose cargo, lo que es una utopía en este momento pero confío que se va a poder lograr y evitar alguna desgracia ya que hubo varios casos de suicidio por este tema. Los pacientes se sienten quemados por dentro, por la presión y los lleva a determinaciones trágicas .Lo que queremos en estas jornadas es que quienes asisten transmitan lo que se dijo acá básicamente. Agradecemos mucho a Diario El Norte que desde hace 15 años que estamos en esto nos ha respaldado”.

rompetexto: El psiquiatra tiene que estar adiestrado clínicamente porque hay muchos parámetros, está la presión arterial, la insulina elevada, hay muchos factores que son influidos por el estrés laboral.

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