Una jornada que no tuvo sobresaltos

Los comicios abrieron a las 9 y concluyeron a las 18, como estaba estipulado. Hubo una muy buena concurrencia de independientes en toda la provincia. La participación de votantes superó los 95 mil.
Neuquén > Las internas del Movimiento Popular Neuquino (MPN) se desarrollaron de forma normal, a la vez que suscitaron la atención de propios y de ajenos en un año eminentemente electoral. En esta oportunidad no sólo se elegía la fórmula que se encargará de buscar mantener el poder del partido oficial en Casa de Gobierno, sino también la nómina de los diputados provinciales de cara a las próximas elecciones generales.

El proceso electoral comenzó a las 9, hora en que el aparato partidario, a través de autos particulares y taxis contratados, empezó a desperezarse. Con el logo del mapa de la provincia coloreado de azul, los circunstanciales choferes se desplazaban de diferentes barrios y asentamientos a los colegios habilitados para votar.

En las escuelas céntricas, la concurrencia a las urnas para deliberar quién sería el candidato del partido oficial se fue dando de manera paulatina durante toda la mañana, contrariamente a algunos sectores del Oeste de la ciudad en los que se concentraron pasado el mediodía.

De los 233 mil ciudadanos independientes en condiciones de votar, un gran caudal se prendió en una interna por demás virulenta. Un dato que ilustró el protagonismo de la jornada de ayer fue que en algunos de los 15 establecimientos habilitados para sufragar, integrantes de la Junta Electoral señalaron que gracias a la participación de los independientes pudieron suplantar las ausencias de varios presidentes de mesa. No obstante, las elecciones concluyeron a las 18 sin mayores inconvenientes, salvo casos menores que no pasaron a mayores.

Historias que se repiten año tras año

Hubo quienes a pesar de la predisposición de concurrir a las urnas no pudieron emitir su voto porque a pesar de manifestarse independientes figuraban afiliados a otros partidos políticos. Así le pasó a la joven madre Mariela Muñoz cuando intentó sufragar en la Escuela 193. “No es justo, yo sé que nunca me afilié a ningún partido”, se quejó al tiempo que le recomendaron establecer la denuncia ante la Junta Electoral.

En la Escuela 190, ubicada en Casimiro Gómez y avenida del Trabajador del barrio San Lorenzo, votó el electorado femenino que se hizo presente en forma masiva junto con sus pequeños hijos, mientras afuera aguardaban autos con el logo del mapa neuquino con el color azul.

Como es habitual, los mates y termos son excelentes compañeros para pasar extensas horas dentro de una escuela. Así fue como pudo verse equipos sobre las mesas que, en muchas ocasiones, ayudaron a apaciguar la intranquilidad de electores que llegaron en ayunas.

Conseguir un taxi en la capital entre las 9 y las 18 fue una odisea. Las empresas que ofrecen su servicio por teléfono aclaraban que no había coches disponibles. Como es habitual en días electorales, los autos estaban reservados de antemano para llevar votantes a las escuelas. Muchos de los vehículos, incluso, tenían stickers pegados en el parabrisas que reveleban su filiación política.

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