Jonathan Moreyra Cironi será condenado a prisión perpetua

Jonathan Moreyra Cironi será condenado a prisión perpetua
Jonathan Moreyra Cironi había sido condenado a 15 años por el homicidio del policía Néstor Manquepán. Pero el Superior Tribunal modificó la calificación jurídica, incluyendo el agravante de que la víctima era policía. Por eso el homicida ahora recibirá la máxima condena que fija el Código Penal: prisión perpetua.

A través de la sentencia número 14, la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) resolvió declarar procedente el recurso extraordinario presentado por la Fiscalía y la querella, anulándose parcialmente la sentencia en cuanto a la calificación legal. La misma fue modificada y pasó de homicidio simple a homicidio calificado, cuya única pena es la prisión perpetua.

No obstante, desde el STJ se reenvió la causa a la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia para que se realice el juicio de cesura, donde finalmente se deberá discutir la pena.

El homicidio del policía Néstor Adrián Manquepán ocurrió el domingo 8 de agosto a las 6:30 de la mañana, en Uruguay y 13 de Diciembre, del barrio 9 de Julio de Comodoro Rivadavia.

Según la investigación preliminar de la Fiscalía, Jonathan Moreyra Cironi se hallaba junto a otro hombre en el exterior del supermercado La Anónima, mientras que el agente -con su uniforme de servicio- se dirigía por 13 de Diciembre en dirección sur-norte, buscando un taxi para ir a su trabajo en la Seccional Séptima.

En su declaración ante el tribunal que lo juzgó, Moreyra Cironi contó que venía de una larga noche de festejos, ya que el 7 de agosto es el Día del Panadero, oficio que desempeñaba. Había pasado por una bailanta y por un vip del barrio 9 de Julio, donde no les abrieron la puerta por lo que decidieron tomar un remis para trasladarse a otro sitio. Sin embargo, ningún trabajador del volante se arriesgaba a parar para llevarlos.

ENTREDICHO MORTAL

El homicida y su compañero debatían cómo seguir su fiesta cuando se cruzaron con el policía Manquepán. De inmediato, Moreyra Cironi le hizo un particular pedido, de acuerdo a lo que consta en sede judicial.

“Como estábamos muy borrachos, no querían parar los coches y le pedí por favor al policía si él nos podía hacer parar uno, pero me dijo ‘¿vos qué te crees, que soy esclavo tuyo?’. Yo me reí por la respuesta y le pregunté por qué me trataba así, si yo le estaba hablando bien”, contó.

Después, según el acusado, el policía sacó el arma y él no lo enfrentó, a pesar de sentirse “humillado” porque Manquepán le largó un “¿por qué te vas cagón?”.

“Me lo dijo dos veces y cuando volví, tiró dos tiros. Yo me tapé la cabeza y cuando la levanté me puso la pistola en la frente; el caño estaba caliente y se lo corrí con la mano pero tiró otra vez, lastimándome la oreja. Ahí me abalancé sobre él, caímos al piso y comencé a pegarle piñas. Después, cuando me levanté, agarré el arma que estaba en el piso y la tiré del otro lado del paredón porque él se estaba levantando y no quería que me diera un tiro en la espalda mientras me iba”.

Según el acusado, después de dejar al policía en el piso se fue al bar “El Danielito”, donde continuó tomando hasta las 10 de la mañana. Allí, se supo más tarde a través de otro testigo, también peleó con un parroquiano a quien le desfiguró la cara.

LA CONDENA

El tribunal colegiado integrado por los jueces Mariano Nicosia, Raquel Tassello y Mariel Suárez, condenó en primera instancia a Jonathan Moreyra Cironi a la pena de 15 años de prisión como autor penalmente responsable del delito de homicidio simple.

El fiscal, Marcelo Crettón, pretendía que la condena fuera por homicidio agravado teniéndose en cuenta la condición de policía de la víctima y en los mismos términos se expresó el representante de la querella, Edgardo Veuthey.

En tanto el defensor público, Esteban Mantecón, reclamó la absolución por considerar que Moreyra Cironi actuó en ejercicio de la legítima defensa.

El fallo fue impugnado ante la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia y allí el tribunal de alzada confirmó la sentencia en todos sus términos. En razón de ello, ambas partes recurrieron a la siguiente instancia, la de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia, cuyo máximo órgano provincial acaba de modificar la calificación legal haciendo lugar al planteo de los acusadores público y privado. Es decir que el homicida deberá purgar una pena de prisión perpetua.

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