Es que la presidenta del Concejo Deliberante de la Capital decidió contratar los servicios de dos jóvenes de la provincia de Tucumán para un curso acelerado de lenguaje de señas a empleados del CD.
Una nueva polémica envuelve a la ya degastada gestión de la presidenta del Concejo Deliberante de la Capital, Jimena Herrera, quien está transcurriendo sus últimos días al frente del Cuerpo.
Según se supo, la Asociación Catamarqueña de Sordos denunció a la “Hermana Jimena” por haber contratado a dos personas de la provincia de Tucumán para llevar adelante un curso de lenguaje de señas para empleados del Concejo Deliberante, sin tener en cuenta a capacitadores catamarqueños.
En conferencia de prensa, Herrera se excusó en que el presupuesto enviado por la Asociación Catamarqueña de Sordos para el curso solicitado era demasiado elevado, por lo que “no llegábamos”.
Ante este panorama, decidió contratar los servicios de dos jóvenes de Tucumán, violando la Ley de Compre Catamarqueño, que establece que la prioridad de contratación de bienes y servicios por parte del Estado la tienen empresas y asociaciones de la provincia.
Pablo Listro, intérprete oyente perteneciente a la Asociación, indicó que lo resuelto por Herrera fue una violación a los derechos laborales de los sordos catamarqueños, ya que no se tuvo en cuenta a los capacitadores habilitados para dar este tipo de cursos.

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