Román no juega por lesión y encima Boca extraña a Dátolo: como Gaitán no le encuentra la vuelta al puesto, Ischia reforzaría el fondo.
La decisión de descartar al 10 para ir a Lanús, más que nada para cuidar al jugador de las dos molestias físicas que padece (pág. 14), hizo dudar al DT, que ayer no quiso confirmar a los 11 que estarán en cancha el domingo a las 17.10, el horario del que Román se había quejado la semana pasada luego de la derrota 0-2 con Newell's. Para Ischia, la ausencia del enganche genera un problema extra: tiene que seguir intentando encontrar al equipo sin su jugador clave. No es el único que le falta (además de Morel Rodríguez, también descartado). Para el entrenador, el dueño del puesto que dejó vacante Dátolo cuando se fue a Napoli es Cristian Chávez: por juego, entrega, sacrificio y características ofensivas. Pero Pochi tiene para 45 días más luego de su cirugía en el rostro (recién empezó a trotar) y las variantes en el medio son mínimas. Por eso, ayer decidió concentrar a siete defensores y cinco volantes. "Mirá a los concentrados", fue la recomendación de un allegado al cuerpo técnico para ir armando el 11 inicial para mañana. Nadie descarta, entonces, la posibilidad de que el Pelado elija salir a la cancha con tres centrales (Forlin, Roncaglia y Cáceres), los dos laterales (Ibarra y Krupoviesa) y sólo tres mediocampistas. ¿Quiénes? Vargas, Battaglia y... Gracián (más Palacio-Viatri arriba).
¿Y Gaitán? El pibe había arrancado bien el año. Más allá de haber sufrido (y padecer aún) problemas en los cartílagos de crecimiento y terminar cada partido con bolsas de hielo en cada rodilla, fue figura en el último súper en Mendoza y también en Jujuy. Sin embargo, ante Newell's no lo hizo bien y con Cuenca perdió el puesto a manos de Pablo Mouche. No sólo por las cuestiones físicas no convence a Ischia: el volante zurdo no siente la posición, se mueve con más comodidad como enganche o media punta (tiende siempre a cerrarse y no a abrir la cancha como hacía Dátolo) y le cuesta demasiado volver, algo que le trae problemas a todo el sector izquierdo de la defensa. Y, justo ante Lanús, con sus pibes atrevidos y peligrosos (muy similares a los de Newell's que le faltaron el respeto en la Bombonera) no es cuestión de andar arriesgando o insistiendo con una fórmula que todavía no dio los resultados. Ni el físico de Román (ni el de Palermo, que va al banco) ni el fútbol de este Boca que aún extraña a Jesús. ¿A quién le rezarán ahora?

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