El titular de la Administración Tributaria Provincial (ATP), Ricardo Pereyra, salió ayer a responder las críticas de la Sociedad Rural del Chaco sobre el incremento del Impuesto Inmobiliario Rural. “Con el precio que tiene la hacienda, no creo que necesiten endeudarse para poder pagar el impuesto”, tiró el funcionario, para luego explicar que la modificación tiene que ver con un incremento de la valuación de los campos que no se hacía desde hace diez años.
El miércoles, el titular de la entidad ruralista chaqueña, Ernesto Spellmeyer, consideró como “arbitrario” el aumento dispuesto a través de la Resolución 1684 de la ATP que, con fecha 22 de diciembre de 2010, estableció un reajuste según la cantidad de hectáreas que posea cada productor. Sin embargo, Pereyra señaló que las modificaciones se hicieron de acuerdo con los resultados de la encuesta realizada en 2007 por la Dirección de Catastro, encargada por el Poder Ejecutivo, la cual marcó la necesidad de reevaluar todos los campos con el coeficiente de 11,4.
“Quejas agresivas”
El funcionario señaló como agresivas las quejas realizadas -ante los aumentos- por los ruralistas en general y la Sociedad Rural del Chaco en particular, cuando es el único impuesto que tienen que pagar, ya que están exentos del abono de Ingreso Brutos, y cuando, por ejemplo, la carne tiene un precio inaccesible para la población. “¿Qué quieren?”, preguntó Pereyra, y remarcó que el sector ganadero está en el mejor momento de los últimos diez años.
“Con el precio que tiene la hacienda no creo que necesiten endeudarse para poder pagar el impuesto”, consideró el titular de la ATP. Recordó además que el último reajuste (de 3,8) fue para los campos de más de 3.000 hectáreas, que son sólo un mínimo porcentaje de los contribuyentes y pertenecen a productores de la Sociedad Rural. Explicó que, en 2010, se hizo lo propio con quienes tienen hasta 5.000 hectáreas, como en 2009 a quienes poseen más de 10.000 hectáreas sólo se aplicó un tercio, y el año pasado la actualización fue de dos tercios del 11,4.
Alta evasión
En otro punto, Pereyra comentó que el tributo en cuestión tiene el porcentaje más alto de evasión, “por lo que, además, vamos a trabajar en una política de fiscalización más firme”.
Por otro lado el administrador provincial resaltó que la modificación de la valuación no fue sorpresiva, ya que se comenzó a aplicar con un decreto de 2008. “No es imprevisto”, aseguró, desmintiendo a los ruralistas e insistió en que se aplicó después de diez años. Explicó también que no es una cuota adicional sino que se trata de la última cuota de 2010 que, por diferentes motivos, los vencimientos fueron pasados para este año.
28.612 contribuyentes
Comentó que, según la encuesta realizada, el padrón tiene 28.612 contribuyentes, de los cuales un alto porcentaje sigue pagando el Impuesto Inmobiliario Rural sin actualización. Detalló que hay 9.856 contribuyentes, que son quienes tienen hasta 400 hectáreas, que pagan 12 pesos anuales del tributo en promedio. “Son el 35 por ciento del padrón” remarcó.
Además, puntualizó que 27.294 contribuyentes que posen hasta 1.000 hectáreas abonan 102 pesos por año; 1200, quienes tienen hasta 3.000 hectáreas, son los que pagan 1.017 pesos de promedio al año; y 117 contribuyentes, que posen hasta 5.000 hectáreas, abonan 2.300 pesos anuales.
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