En el marco de un encuentro con un importante número de hacedores de la cultura de diferentes puntos de la provincia, el Jefe de Gabinete de Ministros, Antonio Ferreira, significo el protagonismo de estos en la “Formosa transformada gestada a partir de un gobernador como Gildo Insfran de fuerte liderazgo y coraje".
Contextualizo el escenario de aquellos años con una geografía “compartimentalizada”, el oeste por un lado, el este por el otro, el sur, el norte, el centro-oeste. Eran zonas diferenciadas que no estaban articuladas, y hacia que no conociéramos nuestra provincia y que incluso no nos conociéramos entre nosotros”. Abundo diciendo que “eran tiempos en los que a algunos les daba vergüenza decir que eran formoseños”.
Refirió aque “el desafío de ese momento era integrar a toda la provincia, territorializarla, alcanzar el sueño de una Formosa con identidad, pero fundamentalmente soñábamos en el ser formoseño”, para significar que “se dio unja conjunción de cosas para que esto se produjera. El punto de partida fue que el gobernador era un formoseño que conocía toda la provincia, sus particularidades y diversidad”.
Ferreira insistió en evocar cuando el mandatario a poco más de tres meses de asumir “reunió a una treintena de amigos, entre los cuales estaban los hacedores de cultura con un denominador común: descubrir quiénes éramos y de que éramos capaces y ver al lo que teníamos en común con el de alado”, y en la misma línea señalo la exhortación que hiciera Insfran en su anhelo de ver un “formoseños orgulloso de su tierra y llevando en alto las cosas que son nuestras”.
Las transformaciones
Dijo que entre las razones de que no conociéramos la provincia estaba dada en las marcadas carencias en todos los órdenes, señalando los poco caminos existentes y las deterioradas condiciones de los mismos y la escasez de medios de transporte, que “incluso los pocos que habían nos llevaban a casi nada, a pueblos excluidos donde realmente eran muy escasos o nulos los servicios que uno podía hallar, no hablo solo de restaurantes u hoteles, sino agua potable o electricidad”.
Ejemplifico lo afirmado acerca de lo mucho que se ignoraba de la provincia, poniendo como referencia a la comunidad de Posta Cambio Zalazar, para señalar el contraste respecto a nuestros días donde se llega a través de rutas pavimentadas, lo mismo que a muchísimas otros parajes que antes estaban totalmente aislados, “donde además nos encontramos con los techos azules de las obras educativas, de salud, las viviendas y mucho más”. E incluso menciono el “paso gigantesco” que significa que un pequeño hotel se haya radicado en Zalazar.
Marco la “imperiosa necesidad de crear escuelas. Del 95 al 2003 se hicieron unas trescientas escuelas. Hoy entre las ya construidas y en proceso de licitación, se cuentan en 1005 e”, expuso, para señalar que deben sur muy pocas las provincias que puedan exhibir tamaño logro”.
De inmediato situó también a los docentes con “un rol importante en unir a los pueblos, convirtiéndose en los mensajeros a través de las escuelas transformadas en centro de difusión y desde donde se fue irradiando todo este sueño”.
En la misma línea menciono la construcción en este tiempo de 42 hospitales y 112 centros de salud, para clarificar que “señalar solo la obra es una referencia incompleta, porque esa escuela o aquel hospital tienen como destinataria a la gente, la cual no es un objeto sino un todo. Por eso cada obra tiene una integralidad, porque es para nuestro pueblo”.
“La fuerza motor es Insfran”
“La fuerza motor para construir todas estas cosas, tamaña transformación, que es un trabajo de corajudos, tiene un nombre: Gildo Insfran, a quien si le algo le sobra es coraje y una visión integral de lo que acontece en el mundo, en el país y en nuestra provincia”, pondero el Jefe de Gabinete.
Advirtió en este marco que “el gobernador es vilipendiado permanentemente por muchos medios. Y lo que le discuten a él es su liderazgo, le discuten esa conjunción que tiene con el pueblo. Es que en el mundo lo que no se permite en estos momentos son los liderazgos, porque es lo que impide al imperialismo colonizar a través de herramientas como las grandes corporaciones de medios de comunicación”.
De inmediato explico que “hay una herramienta que si es nuestra y la podemos usar contra estas intentonas colonialistas: Es la cultura”, para parafrasear a Juan Pablo II, en que “la cultura es la última defensa que le queda a los pueblos”.
Destaco que “es inédito todo el espacio que el gobernador le ha dado a la cultura”, señalando el más de centenar de autores de libros con textos publicados recientemente, además del crecimiento en segmentos como la plástica, la pintura y otras ramas.
Concluyo el doctor Ferreira interrogando al auditorio: “Que nos queda?. Que tenemos hoy que asumir en este tiempo?”, para exhortar a “asumir a un compromiso con nuestro pueblo y con nuestro conductor”.

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