El ministro público fiscal Luis Di Mitri presentó ayer su renuncia condicionada al Poder Ejecutivo con el objeto que la acepte el gobernador José Alperovich. Cano pidió que la vacante se cubra por concurso público.
El titular del Ministerio Público continuará en su cargo hasta que el (PE) dicte un decreto de aceptación de la dimisión y la Anses le confirme que está completo el trámite previsional, iniciado en julio. Mientras ello no suceda, De Mitri continuará siendo ministro público.
El eventual alejamiento de De Mitri permitirá a Alperovich designar al funcionario encargado de preparar y promover la acción de la justicia en defensa del interés público y de los derechos de los ciudadanos procurando sus efectos ante los Tribunales. En ese rol, el titular del Ministerio Público -también comprende a los defensores oficiales- imparte instrucciones a los fiscales; coordina la investigación penal preparatoria; dictamina en los casos que llegan a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán; concurre con voz y sin voto a las reuniones de acuerdo que celebra el alto tribunal; acusa ante ese estrado a los funcionarios no sujetos a juicio político; dictamina en los casos de informes para indulto y conmutación de penas y, entre otras tareas, vigila la recta y pronta administración de Justicia denunciando abusos y malas prácticas que advirtiese en Tribunales.
De Mitri llegó a su actual puesto por la decisión del ex gobernador Julio Miranda. Su acceso a la jefatura del Ministerio coincidió con el auge de actividad de la extinta Fiscalía Anticorrupción entonces a cargo de Esteban Jerez. Como consecuencia del progreso de pesquisas que involucraban a figuras del oficialismo, De Mitri enfrentó un juicio político en la Legislatura, proceso del que salió indemne. En esa época, el jefe de los fiscales reivindicaba su independencia; pedía más fiscalías (la estructura no creció desde 1991); reclamaba autonomía funcional y financiera para el Ministerio Público, y una policía judicial.
Cano pidió que la vacante de De Mitri se cubra por concurso
"La renuncia del ministro fiscal, Luis de Mitri, suma un capítulo en la larga historia de impunidad tejida por el alperovichismo y abre un nuevo escenario para los próximos meses. La pregunta a develar es si el actual gobernador buscará protección en la retirada del poder o si todos somos capaces de dar vuelta la página de diez años de oprobio institucional. En este último caso, proponemos que se ocupe la vacante con alguien surgido de un concurso público y sin vinculación política o familiar con la actual gestión. Si vuelven a designar a un amigo del poder, se seguirá un derrotero inclaudicable por arrasar la calidad republicana de los tucumanos", opinó el diputado José Cano (Acuerdo Cívico y Social). Según el referente opositor, la decisión del dimitente debe entenderse en el marco del avance de la investigación por el crimen de Paulina Lebbos.
"El ministro fiscal también es responsable por encubrimiento. Tendría que haber monitoreado la marcha del proceso que estuvo paralizado durante siete años e intimado a Albaca por su desidia. Ahora, recurre al derecho de jubilarse para evitar la polémica pública cuando el poder político parece haber encontrado a un chivo emisario en este funcionario. Hay demasiados elementos para sospechar de sus intereses", advirtió.
"Hasta aquí, Alperovich designó a sus amigos en la Corte Suprema de Justicia y castigó a quienes no son adictos a su poder. La vacante que dejará De Mitri es clave para el futuro. Creemos que el gobernador buscará poner a otro amigo para asegurarse impunidad en la retirada, pero le reclamamos un cambio de rumbo. El titular del Poder Ejecutvo tiene la potestad constitucional para proponer al candidato a la Legislatura, pero creemos que Tucumán podría recuperar terreno institucional si el nominado surge de un concurso público transparente y sin vinculaciones políticas con la actual gestión. Nosotros vamos a reclamar respeto por la división de poderes", concluyó.


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