LA JEFATURA POLICIAL MANTIENE SILENCIO SOBRE EL CASO DE NARCOTRÁFICO

La fuerza policial lejos de tener sus filas tranquilas, entró en ebullición mientras sus integrantes esperan los resultados de las investigaciones y las pericias para conocer los contactos, que tenían los policías implicados en la causa de narcotráfico, los altos mandos mantienen el silencio.
Fuentes de la institución señalaron "es necesario que se investigue en todos los frentes, considerando que lo encontrado es solo una punta", como se sabe son dos los policías, hasta el momento, implicados en la causa que por narcotráfico se inició en el Juzgado Federal Nro1 del juez Julio Leonardo Bavio.

Carlos Gallardo, detenido y Gabriel Giménez, prófugo, ostentaban altos cargos dentro de la fuerza, con capacitación en inteligencia, equipamiento y tecnología para sortear todos los obstáculos y zonas geográficas. Los efectivos sostienen que es el momento, de mostrar un trabajo firme, que permita recuperar la institución, que con esos implicados, quedó mal parada.

"No todos los policías somos narcotraficantes, pero se debe entender que hay personas que son más débiles que otros y caen ante los facilismos", dijeron.

Giménez y Marcelo Francisco Irahola Silverman, son intensamente buscados en varios sectores de la provincia, además de haberse pedido la captura internacional a través de Interpol.

La noche del viernes se aseguraba que esta casi cerrado el círculo, sin embargo, no se concretó la detención, que llevó a movilizar los efectivos en otras zonas.

Desde adentro de la fuerza sostienen que lo ocurrido es algo delicado, siendo un operativo para poder aprender, teniendo en cuenta que es una organización que debe responder a la comunidad. Al momento del procedimiento, se secuestraron los autos, mientras que al día siguiente, se encontró, tras un intenso rastrillaje, los más de 50 kilogramos de cocaína contenidos en dos mochilas y una bolsa negra.

Sobre el tema los policías dijeron "no fue fácil encontrar los bultos, pero el trabajo tuvo sus resultados, por la metodología que se utilizó en el rastrillaje", dijeron las fuentes.

Hoy los principales jefes policiales no quieren efectuar declaraciones, por entender que se puede mal interpretar lo que se diga, por lo que prefieren esperar el resultado de las investigaciones, que se iniciaron en el juzgado federal y dentro de la fuerza a través de los sumarios respectivos.

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