Jardín América: marchan para el cumplimiento de la ley de parto humanizado

Jardín América: marchan para el cumplimiento de la ley de parto humanizado
Un nutrido grupo de personas marchan desde el hospital de la ciudad a un año de la presunta mala praxis que le costó la vida a Benjamín y dejó al borde de la muerte a su mamá Alicia Monzón.
"Para que nadie más tenga que pasar por lo que pasé yo y mi bebé, para que ningún bebé más tenga que morir", así resume la convocatoria a esta marcha, Alicia Monzón, a un año de la muerte de su bebé Benajamín, quien no pudo sobrevivir tras horas de sufrimiento de su madre, en un parto que viola todas las recomendaciones legales y humanitarias para un parto respetado. La historia de Alicia, es similar a la que cuenta Ramona, quien justo un mes después de la muerte de Benjamín, también vio morir a su hijo Juan Pedro, víctima de lo que ella denuncio penalmente como mala praxis.

"Nosotros sabemos que son más los chicos que se murieron en este hospital pero las familias no denuncian por miedo", dijo Alicia, quien reclama que los responsables de las prácticas que mataron a su hijo y la pusieron a ella misma al borde la muerte, no sigan provocando muertes, y que sus conductas sean investigadas por la justicia.

Por un parto donde no muera nadie

La marcha de este viernes centrará el reclamo además en el cumplimiento de las leyes nacionales N°26485, N°25929, de protección integral de las mujeres y del parto humanizado respectivamente. Bajo el lema “cuando una mujer va a parir nadie debe morir” la convocatoria busca además informar y sensibilizar sobre la vigencia de las leyes que protegen a las mujeres y sus hijos en este momento de la vida.

La Organización Mundial de la Salud recomienda desde hace varios años, concebir al nacimiento no como una enfermedad, por lo tanto no debiera haber riesgo alguno para la mujer y su hijo en ese momento.

Un parto humanizado, que respete las leyes vigentes en nuestro país debe reconocer en padres e hijos a los verdaderos protagonistas. No intervenir o interferir rutinariamente en este proceso natural, no habiendo una situación de riesgo evidente. Reconocer y respetar las necesidades individuales de cada mujer/pareja y el modo en que desean transcurrir esta experiencia (en una institución o en su domicilio). Respetar la intimidad del entorno durante el parto y el nacimiento. Favorecer la libertad de posición y movimiento de la mujer durante todo el trabajo de parto (parto en cuclillas, en el agua, semi-sentada, o como desee).

Promover el vínculo personalizado entre la pareja y el equipo de asistencia profesional. Respetar la necesidad de elección de la mujer de las personas que la acompañarán en el parto (familia, amigos). Cuidar el vínculo inmediato de la madre con el recién nacido, evitando someter al niño a cualquier maniobra de resucitación o exámenes innecesarios.

"Acá no está tu Dios para ayudarte". La historia de Alicia y Benjamín.

Hace exactamente un año, cerca de las 18 Alicia Monzón, llegaba al Hospital de Área de Jardín América para el nacimiento de Benjamín, tras un embarazo de 40 semanas, con todos los controles prenatales, y el cuidado necesario para el desarrollo del bebe.

"Desde de ese momento me dejaron sola, yo tenía mucho dolor, no dejaban entrar a mi mamá, ni a ninguna otra persona, iban pasando las horas y nadie se acercaba a verme. Estuve sola con otra paciente, ambas sin ningún médico o enfermera alrededor de 8 horas", relata Alicia en la denuncia que será presentada ante la Fiscalía de Estado en "su condición de víctima de los hechos que se sucedieron el 30 y 31 de agosto del año 2012 y de la cual derivara la muerte de mi hijo recién nacido y daños de consideración hacia mi persona"

Unas 8 horas después haber ingresado al Hospital y sin haber sido atendida como corresponde por ningún médico ni enfermero, y solo después de rogar y suplicar en medio de intensos dolores, la ingresaron a la sala de parto. "Cuando ingrese a dicha sala, estaba la Dra. Ada Guillermina Pieper y 3 enfermeras más, (Nélida Minuzzo, y otras dos, cuyos apellidos se desconocen, pero una responde al nombre de Laura) desde ese momento la Dra. empezó a decirme que pujara, que hiciera fuerzas, yo tenía las contracciones cada vez más seguidas, y pujaba pero mi bebé no nacía, pujé como 10 veces seguidas y la Dra. agarró una tijera y empezó a hacerme cortes en la vagina para facilitar la salida pero él no podía nacer, entonces empecé a desesperarme y le rogué a la Dra. Pieper que me hiciera cesárea, ella se negó diciendo: ´No, tu hijo tiene que nacer así, quien te manda a embarazarte, así que hace fuerzas porque o sino tu hijo se va a morir´, empecé a llorar y gritar de dolor, me estaba desangrando. La Dra. y las enfermeras se sentaron a mirarme, mientras yo rezaba en voz alta pidiendo por favor a Dios que me ayudara y que salvara a mi bebé, la enfermera Nélida Minuzzo me decía ´Calláte! Acá No está Tu Dios para ayudarte, vos tenés que hacer nacer a tu hijo´.me sentía muy mal, sola, sin fuerzas".

La cesárea sólo si tenés plata

Alicia Monzón denuncia además que el Dr. Oscar Témoli se negó a realizarle una cesárea porque la familia no tenía plata suficiente para cubrir los costos, negándole el derecho que le asiste como paciente atendiéndose en un hospital público.

Según Monzón, le dijo a Témoil: "Dr. por favor hágame la cesárea, salve a mi hijo." Él me preguntó: "¿tenés plata?". La mujer contestó que "no tenía pero que fuera hablar con mi papá que se encontraba afuera, entonces el Dr. se fue y según me contó mi papá, el Dr. le pidió plata, y mi papá le dijo: ´tengo esta moto´." El Dr. volvió a sala de parto y me dijo gritándome "yo no te voy hacer la cesárea porque tu papá no tiene un peso". "Y también se sentó a mirarme mientras yo me desangraba y mi bebé no nacía", relató Monzón.

El relato de Alicia se asemeja a una sesión interminable de tortura, a un muestrario de todas las violaciones a los derechos humanos básicos. Cada una de las preguntas que se realizan en los test para determinar la violencia obstétrica podría ser respondidas afirmativamente por ella.

"La Dra. Pieper volvía a hacerme más cortes, hasta que entro mi mamá por una puerta trasera, aclaro que ella ingresa sin permiso ante la desesperación de no saber de mí, y la negativa de dejar entrar a algún familiar a donde yo estaba, y me dijo que hiciera fuerza, le dije que ya no daba más, estaba débil, había perdido mucha sangre, entonces la enfermera Minuzzo y la Dra. Pieper me apretaron el abdomen y me hicieron parir a la fuerza, mi bebé nació vivo, mi mamá y yo lo vimos moverse, era gordito y se veía en buen estado, eran las 05:40 hs. cuando él nació. Pero la Dra. lo estiro con fuerza y soltó el cordón umbilical, entonces el Dr. Témoli lo tomó a mi bebé y salió corriendo mientras yo seguía desangrándome".

Al accionar de los Dres Pieper, Témoli, se sumó después el médico Javier Vallena, "quien iba a limpiarme, a sacarme la placenta, pero al final no lo hizo. Me hizo una anestesia general. Cuando desperté eran las 08:30 hs, había un reloj a mi izquierda".

Los padres de Alicia denuncian que la estaban dejando morir en el Hospital, tuvieron que llamar a un canal local y realizar la denuncia pública para que Dr. Humberto Rizzoti, director de ese hospital, firmara una derivación a Posadas, donde llegó en muy grave estado y debió ser operada de urgencia.

"Era el viernes 31 de agosto de 2012 en horas de la mañana cuando llegamos al hospital Madariaga con la ambulancia. Me atendieron un grupo de doctores y ginecólogas. Una Dra. me apretó el abdomen y vio salir de mi vagina, un líquido. Ordenó que me hicieran ecografías y me dijeron que debían operarme de urgencia porque en mi interior tenía restos de placenta y líquido amniótico, lo hicieron entrar a mi padre donde yo estaba y nos dijeron que ellos no nos garantizaban mi vida, porque yo estaba muy débil y me estaba recuperando de una anestesia general anterior (la que me hizo el Dr. Vallena), que solo quedaba rezar mucho por mí".

Estuvo internada en terapia intensiva y "después de esos 5 días me trasladaron a recuperación y luego a sala de internación común donde había mujeres embarazadas y madres con sus bebés recién nacidos, lo que aumentó mi tormento, mi angustia en esos momentos era indescriptible. Estuve en total 10 días internada en el Madariaga, después volví a mi casa con mi familia y sin mi bebe", concluyó la mujer en declaraciones difundidas en un comunicado de prensa.

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