Los chicos salieron a escena con trajes de época a medida. Emoción en todos los barrios
En la inmensa mayoría de los casos, lo que se pudo observar en la víspera fue el resultado del trabajo se semanas, en las que las maestras, los alumnos y los padres pusieron su creatividad al servicio del festejo.
Mamás que le quitaron horas al sueño para confeccionar trajes de época; maestras que prepararon junto con los chicos guiones y coreografías, y chicos que les regalaron a sus docentes y familiares un momento de alegría estuvieron a la orden del día.
Pero al compás de la preparación de la fiesta de rigor, en las aulas se trabajó el significado del 25 de Mayo. Y, en ese marco, vale tomar como ejemplo la tarea que se llevó a cabo en un grado de la Escuela Primaria N° 3 de Berisso. Un ejemplo entre cientos y cientos de iniciativas, para saber cómo encaran hoy las maestras la Revolución de Mayo.
BAJO LA CONSIGNA DE LIBERTAD
Hacía una semana que Gabriela Caporales, maestra de sexto grado de la Primaria 3 de Berisso, venía trabajando la fecha patria en su curso.
¿Cómo? Con preguntas disparadoras a partir de conceptos como libertad, voluntad popular o sobre los próceres del primer gobierno patrio, el tema abrió debates en el aula y en los hogares, dio lugar a investigaciones bibliográficas y a la búsqueda de material, sin pasar por alto -por supuesto- el cotillón tradicional recargado de cabildos y banderas, peinetones y galeras, comentó la docente.
“Siempre trabajamos bajo la consigna de libertad, de independencia como valor primordial”, dijo Gabriela.
Y añadió que “en nuestras manos tenemos ciudadanos que el día de mañana serán profesionales o políticos”. Esta es la etapa “para trabajar el sentido de lo que es ser libre, lo que es elegir, opinar, qué significa ser un patriota”, enfatizó.
¿Y qué significa ser un patriota para los chicos?
Al menos para Francisco, alumno de la Escuela 3 de Berisso, “antes, para ser patriota, una persona tenía que ser reconocida, pero para mí hoy un patriota es una persona honesta, que paga sus impuestos, que trabaja por el bienestar del país”, dice el niño de once años.
DESMITIFICAR
Detrás de la visión de Francisco, quien lleva la figura de patriota al ‘vecino’ honesto y trabajador, se reconoce un trabajo de las maestras y de la escuela en general.
Su actual ‘señorita’ Gabriela explicó que “no tenemos más los paraguas en el Cabildo, eso ya no se trabaja”, y describió que ella -como tantas docentes- actualmente trabaja “para desmitificar ciertas cuestiones, como que French y Berutti no repartían escarapelas ni cintitas, sino que estaban afuera esperando indicaciones para irrumpir o no en el Cabildo si se producía algún cambio”.
En el despliegue pedagógico hecho por Gabriela en su grado abundan líneas de tiempo en paralelo para saber qué ocurría por aquellos años en Europa y en nuestra tierra.
“Trabajamos los distintos acontecimientos. Por qué se fueron dando los diferentes hechos, por qué nuestros patriotas buscaron dejar de depender de España”, enumera.
“Traspolamos términos”, define la maestra. “Llevamos términos desde esa época y ese momento a la actualidad, porque los conceptos han ido cambiando, se han ido ampliando, y en algunos casos deformando”.
Al momento de la fiesta, en la Primaria Nº 3 de Berisso el escenario se vistió de Cabildo. Frente al mismo, Patricio, también de 11 años, reflexionó: “Para mí es como el paisaje de la Revolución de Mayo, y lo seguimos usando para manifestarnos como aquella primera vez; la gente lo sigue eligiendo”.
TODO CAMBIA
Si bien conmemorar las efemérides es una tradición fuerte en las escuelas, también es cierto que ha ido modificándose. “Esta práctica de los festejos se originó hacia finales del siglo XIX en casi toda América Latina, en momentos en que nacía la escuela primaria en nuestro país”, señaló la directora provincial de Educación Primaria, Laura Rodríguez.
“Por entonces -prosiguió-, la escuela trataba de aglutinar a poblaciones de distinto origen, desde lo étnico, desde lo cultural, políticamente heterogénea. Las conmemoraciones, vinculadas con el origen de la Nación y con la fundación del Estado, eran muy emotivas y sostuvieron un tono patriótico muy fuerte”.
“Esto ha cambiado tanto como hemos cambiado como sociedad”, indicó Rodríguez. “Hoy el desafío es revalorizar y no subestimar la eficacia simbólica que tienen las efemérides, pero tampoco sobredimensionarlas, sino reflexionar y discutir el significado que tiene la Revolución de Mayo para nuestra sociedad”.
Comentá la nota