Unos mil chicos participaron de la actividad organizada por el Concejo Deliberante.
“Debido al éxito que tuvimos el año pasado, donde participaron unos cuatrocientos cincuenta chicos, lo hemos repetido y duplicamos la cantidad. Es un desfile muy colorido, lleno de niños. Los chicos se caracterizan y realizan diferentes escenografías de las distintas etapas de la historia puntana. Las docentes realmente se preocupan muchísimo y se esmeran mucho para hacerlo”, explicó María Angélica Hierholzer, secretaria administrativa del Concejo.
Desde la calle Junín se comenzaron a divisar decenas de indiecitos que recorrieron la Rivadavia, pasaron frente a la Catedral y saludaron con un baile característico. Eran los nenes del Jardín Nº 5 María Alric de Castillo, que con sus disfraces representaban a las culturas originarias de la provincia. Luego fue el turno de los gauchos, los caballeros, los paisanos y las damas antiguas. Las escuelas Nº 27 Saturnino Camarero, Nº 172 Provincia de Misiones, Nº 175 San Martín, y Nº 32 República de Chile, eligieron salir vestidos como hombres y mujeres de época.
También hubo espacio para la flora autóctona de la provincia. Del jardín de la Escuela EPED Nº 3, Carlos Juan Rodríguez, aparecieron caracterizados como venados. La cultura puntana también estuvo presente: los chicos de la Escuela Nº 77 Maestros Puntanos recordaron a los escritores sanluiseños. Entre ellos, Antonio Esteban Agüero, Juan Crisóstomo Lafinur, Dora Ochoa de Masramón y Carolina Tobar García.
Otro homenaje a los pueblos originarios los realizó el jardín del Instituto San Marino. Los recordaron con una gran bandera de colores tejida al crochet. “Creemos que son los que nos han permitido dar origen a lo que hoy somos. Si bien vamos adaptándonos a todo lo que es moderno, ellos son los que han sembrado la semilla de todo lo que somos como comunidad. Trabajamos estos temas en el aula con los chicos y realizamos esta bandera con colaboración de toda la familia, hasta las abuelas nos ayudaron a tejer”, contó Roxana Escudero, una de las seños.
Con la banda infanto juvenil de fondo, los jardines recorrieron la calle Rivadavia rodeados de los papás que, orgullosos, no pararon de sacar fotos. Para finalizar la jornada les entregaron a cada uno una bolsa de pochoclos.
Comentá la nota