La proyección que hizo Infraestructura para sostener el servicio de transporte público arrojó un aumento obligado.
públicos empujaría un aumento de las tarifas. Así, los primeros que deberán
pagar la decisión nacional son los usuarios del transporte público de la
provincia porque en el Gobierno se ven obligados a llevar el boleto a 1,40
pesos para poder sostener el servicio. Un recorte de 10 millones de pesos, de
los 90 que la Nación inyectaba al sistema mendocino, es lo que obliga a la
Subsecretaría de Servicios Públicos a pensar en 25 por ciento de aumento del
boleto mínimo de colectivo. Si bien la decisión política quedó ahora en
manos de Celso Jaque, el incremento es la posibilidad con más chance,
porque la tarifa de transporte no se toca desde el 2005, cuando costaba 0,90
pesos y la transformación del sistema obligó al último incremento. Si la
nueva tarifa se aprueba, el pasaje de colectivo se equipararía con lo que
cuesta en provincias vecinas como San Juan, donde está fijado en 1,40 pesos.
El recorte de subsidios nacionales no fue la única pata que desequilibró el
sistema. Es que la universalización del boleto estudiantil obligará a un
desembolso de 20 millones de pesos este año y a restar esa suma del Fondo
Compensador de Tarifas del Transporte (FCTT). Así, de los 60 millones que
servían para sostener el sistema el año pasado, en el 2009 sólo podrán
destinarse 40. Además se espera para marzo la negociación salarial con los
choferes. Es sabido que este es uno de los sectores que más elevó sus
sueldos en los últimos años.
Ante este panorama poco alentador, Jaque tiene pocas chances de esquivar
un incremento del boleto de transporte. Y esta decisión deberá tomarse antes
del 2 de marzo, porque el ciclo lectivo debe comenzar con la menor cantidad
de inconvenientes posibles. Por esto, la subsecretaria de Servicios Públicos,
Patricia Martínez, elevó ayer al ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, el
informe sobre el incremento necesario, que también incluye un aumento de
30 por ciento sobre lo que el Gobierno paga a los empresarios por kilómetro
recorrido. En el borrador hay tres escenarios posibles: uno es conservador y
contempla la misma cantidad de subsidios nacionales, el otro no los incluye y
el tercero está planteado con una disminución de 25 por ciento en los
subsidios. En todos los casos, el aumento de boleto es inevitable, según
concluyeron los técnicos del séptimo piso de la Casa de Gobierno.
Si Jaque autoriza el incremento, la suba de 25 por ciento podría aplicarse de
manera transversal a todos los servicios: De esta manera, el boleto mínimo –o
urbano– pasaría a costar 1,40 (hoy cuesta 1,10 pesos), mientras que un
interurbano que hoy cuesta 1,40 pasaría a 1,75 pesos, aproximadamente.
Hace poco menos de un mes, el Gobierno provincial descartaba de plano un
aumento del precio del boleto. Un año de elecciones sumado a la
desaceleración que se anticipa en la economía no resultan el escenario ideal
para tocar las tarifas de los servicios públicos, pero el camino no muestra
más salidas: la Nación recortó subsidios para preservar recursos, por lo que
se reducirán las transferencias a las provincias. De esta manera, el aumento
del boleto es inevitable. En ese sentido, la subsecretaria de Servicios Públicos
comentó que el ministro será quien viaje esta semana a Capital Federal para
interiorizarse en la Secretaría de Transportes sobre los nuevos valores de las
transferencias. Pero, en principio, existen versiones que indican una
reducción de 10 millones en las partidas nacionales que se transfieren a
Mendoza.
Con respecto a la revisión de costos que siguen reclamando los empresarios,
Martínez sostuvo que el Gobierno calcula que debe afrontar un aumento de lo
que paga por kilómetro recorrido de 30 por ciento. Los aumentos del
combustible, lubricantes, salarios y otros ítems que debieron afrontar los
empresarios obligaron a reclamar el recálculo. Según Martínez, esta es la
forma de que el sistema sea rentable.
El aumento en la provincia está, en parte, empujado por una decisión
nacional en cuanto al hecho de aumentar las tarifas de colectivos, trenes y
subterráneos de la red metropolitana de Buenos Aires, entre 15 y 25 por
ciento. La medida obedeció a la necesidad de achicar los subsidios que recibe
el sector y el recorte –como era previsible– se extendió a las 24 provincias.

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