Hugo “Japo” Romero, miembro de la Junta Promotora de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) de La Plata dialogó este viernes con NOVA al respecto de la situación de los carreros en La Plata, a quienes desde la Municipalidad de La Plata les están secuestrando los caballos y no les dan una solución para erradicar esta metodología de trabajo.
“Ante esto, nos movilizamos a la Municipalidad, nos atendió Daniel Vázquez (por aquel entonces director de Centros Comunales), nos recibió un petitorio que explicaba que estábamos de acuerdo con erradicar la tracción a sangre, pero entendemos que la tracción a sangre también son los chicos, las mujeres embarazadas y los compañeros viejos que tiran de un carro a mano”, agregó.
Acerca de esta modalidad de trabajo, aclaró que “hay aproximadamente dos mil familias en la región que viven de esto. Entonces, hay que cambiar la tracción a sangre, hay que modernizar la recolección de esos residuos sólidos urbanos que son reciclables pero manteniendo la fuente de trabajo para los compañeros carreros”.
“En ese momento estábamos con la coordinadora John William Cooke, que también representa un sector de carreros, y avanzamos mucho en un comité de crisis, donde estaba Daniel Vázquez, y Alberto Blescia (director de Trabajo Social de la Municipalidad), que se encargó de hacer las encuestas para ver cuántos carreros había en la ciudad de La Plata y llegaban a ser 600. Allí también participaba la ONG (Caballos Libres) que está a cargo de los operativos de secuestros de animales y por el lado de Control Urbano, Ignacio Martínez (director)”, detalló.
En ese punto, resaltó que “llama la atención que no participara medio ambiente en un tema que le compete, pero aparentemente, Ignacio Martínez respondía órdenes de (Sergio) Federovisky”.
“Lo que planteábamos era sacar los carros con los caballos pero eso sólo no alcanzaba. Hay que buscar una forma de trabajo que puede ser de acuerdo al sector de la ciudad donde están los compañeros, trabajar con un sistema de cooperativas, dividir por cuadrículas que cada cooperativa tenga asignado un sector, donde además haya plantas de clasificación y separación de residuos que permitan que los compañeros vengan sin intermediarios. En sí, mejorar la calidad de vida de esos trabajadores”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que “veníamos aparentemente bien, se firmó un acuerdo con la Municipalidad, hubo condiciones para que los caballos continúen saliendo por un tiempo hasta que se pueda reconvertir, quedamos que se iban a hacer operativos pero conjuntos, donde participaban la ONG, el municipio y nosotros”.
“Ese comité en crisis llegó a hacer operativos, queríamos que intervenga la Facultad de Veterinaria para controlar el estado de los animales. Esto se firmó en noviembre del año pasado, hubo una reunión con el intendente Pablo Bruera, quien dijo que estaba de acuerdo y se le aclaró que trabajáramos en erradicar esta forma de trabajo pero manteniendo a los compañeros dentro del sistema”, señaló.
En ese sentido, comentó que “llamativamente, después de esa reunión se desarmó el comité de crisis, no se trabajó más en la búsqueda de soluciones y a fines de enero comenzaron con los secuestros sin avisarnos de los operativos, pretendiendo cobrar una multa de entre 500 y dos mil pesos para devolver los animales”.
“Fuimos a la Municipalidad, nos prometieron devolver los caballos, no lo hicieron. Es más, el juez de faltas dice que las directivas son ‘de arriba’. Entendemos que de parte de Bruera”, agregó y además advirtió que “los caballos desaparecen, no hay un lugar donde la Municipalidad informe que el animal está secuestrado”.
Acerca de esta situación consideró que “estamos de acuerdo que se saque la tracción a sangre pero debe ser una cuestión acordada y que los compañeros conserven su puesto de trabajo”.
Al respecto de lo que sucede en la actualidad, narró que “se están dando movimientos espontáneos de compañeros, como pasó esta semana que cortaron la bajada de la Autopista Buenos Aires-La Plata por una cuestión de necesidad”.
“Hay que tener en cuenta que en cada familia hay cinco o seis integrantes que viven de esto y hay familias que mantienen este trabajo de generación en generación”, precisó.
Por otro lado, mencionó que “vemos que la Municipalidad quería cooperativizar a los compañeros y reconvertirlos en barrenderos porque quieren quedarse con el negocio de la basura”.
“En La Plata, tenemos a un responsable del área de Medio Ambiente que es Federovisky que no existe, se dedica a estar en Canal 2, en ser un tipo mediático. De hecho, el antecedente que tiene es haber sido el vocero de María Julia Alsogaray”, arrojó duramente.
Sin embargo, aclaró: “Vemos que algunas cosas que se han hecho en la ciudad están bien. Por ejemplo estas cooperativas de trabajo que vemos limpiando en las calles, podríamos decir que son servidores públicos que hacen que la ciudad esté limpia, que no se inunde, pero estos compañeros ganan 1200 pesos por mes, son manejados de una forma clientelista, totalmente liberal, cuando ese trabajo vale más. El municipio en ese sentido, mantiene las peores prácticas de los ‘90, que son los compañeros que movilizan a los actos”.
“No queremos que se bastardee el trabajo de los compañeros, ya sea de los carreros, como de los que realizan tareas de servicios en la ciudad”, sentenció.


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