El senador radical dijo que la maniobra para destrabar el proyecto tiene dudosa legalidad y ninguna legimitidad". Armando Camerucci agregó por su parte que la idea "es de cuarta, de mal gusto"
"No se si Pérez se va a animar, porque la propuesta es un despropósito y sería muy vulnerable", afirmó Jaliff.
Por su parte, el jefe del bloque de senadores, Armando Camerucci, señaló que la idea justicialista "es un absurdo y una mojada de oreja, es de cuarta y tiene poco vuelo político. Es de mal gusto".
De esta manera los radicales siguieron sumando críticas a la posibilidad de que el gobernador se ahorre el durísimo debate legislativo de la reforma constitucional y directamente convoque a elección de convencionales, bajo el argumento de que el proceso permanece abierto desde 2001, cuando un plebiscito aprobó la reforma.
Esta alternativa obtuvo el apoyo de varios senadores opositores y se convirtió el martes en una resolución de la Cámara Alta.
Jaliff acudió al archivo y señaló que el propio gobernador de entonces, el radical Roberto Iglesias, cerró de hecho aquel proceso.
"Iglesias lo clausuró en 2001 porque no convocó a elección de convencionales y después mandó otro proyecto de reforma", indicó el radical.
También indicó que los antecedentes viejos sobre reformas constitucionales impulsadas de esta manera no corresponden, porque "hubo golpes de estado entre medio".
"La idea tiene dudosa legalidad y ninguna legitimidad", apuntó Jaliff, quien agregó que la propuesta puede ser "una cortina de humo del Gobierno para tapar los problemas de Vale y con los empleados estatales".

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