El FIT presentó su primer proyecto para que los "diputados ganen igual a una maestra". Rechazo del resto de los legisladores.
Pero más allá de de ser el texto que inaugura su labor parlamentaria, también se trata de la promesa de campaña que terminó convirtiéndose casi sin querer en un slogan con el que terminaron por identificarse, situación que les permitió superar una campaña modesta y triunfar como tercera fuerza en las últimas elecciones.
La propuesta en concreto ingresó ayer por el Senado y cuenta con dos artículos que solicitan, por un lado, que los legisladores reduzcan sus dietas al sueldo de un docente, y por otro lado, que la discusión de sus aumentos esté atada a las paritarias de los maestros y no los incrementos del gobernador Francisco Pérez, tal como sucede ahora. La iniciativa no cuenta con receptividad en las demás fuerzas y es criticada casi por el conjunto de los legisladores.
"Hay una casta de políticos que viven alejados de la realidad del pueblo trabajador. En el proyecto estamos pidiendo que el sueldo sea de 8.500 pesos, que es lo que gana una maestra con 23 años de antigüedad. A su vez pedimos que el salario mínimo de un trabajador sea el equivalente de la canasta familiar, es decir, de $ 9.100, y de ahí para arriba", explicó la flamante senadora Noelia Barbeito, quien estuvo acompañada durante la presentación por el único diputado nacional de la izquierda de Mendoza, Nicolás del Caño.
Por fuera del texto, la propuesta tiene su propio eco en el recinto que, a partir de ahora, deberá comenzar a darle curso en el tratamiento de comisiones. Las repercusiones tienen que ver, específicamente, con la discusión de que si es legítimo o no el cuestionamiento a las dietas de los legisladores provinciales, las cuales rondan los 26 mil pesos en mano (congeladas hasta diciembre). En este sentido las opiniones se dividen entre quienes defienden o rechazan.
"Queremos que los legisladores puedan comprender y padecer lo mismo que padecemos todos", defienden desde la izquierda. "Con esta medida se nivela para abajo y se quita el incentivo a la profesionalización", replican desde el otro lado.
Pero en una generalidad, el tema instala otro debate, y es el ordenamiento de la escala en la Administración Pública, más conocido como Ley de Sueldos, iniciativa a la que muchos legisladores miran con buenos ojos y proyectan como uno de los temas a debatir en no mucho tiempo.
Sobre este punto es que las diferencias se profundizan entre una izquierda, que todavía no entra en diálogo con las otras fuerzas, y los demás legisladores. Es que en la Legislatura todavía se siente el malestar de que al sector de la Salud se le haya otorgado aumentos al básico sin tope, situación que se traduce en que algunos médicos pasen a cobrar sueldos por demás elevados (se habla de entre 60 mil y 80 mil pesos). La lucha de quitar los topes fue acompañada por el FIT, que estuvo durante toda la peregrinación de los gremialistas que pelearon esta medida.
De allí que se apure la discusión por la Ley de Sueldos, disposición que implicaría que el primer mandatario sea el que más gane dentro del escalafón público. En este sentido, los legisladores perciben $ 26 mil por mes, lo que significa el 95 por ciento del sueldo del gobernador (su dieta debe rondar los 27.400 pesos en mano en función de la porcentualidad). La idea choca de frente con la presentación de ayer de los integrantes del FIT, quienes defienden que no existan topes "en los sueldos de los trabajadores que están bajo convenio".
"Hay que dictar una Ley de Sueldos que ponga en la cúspide del sueldo de la provincia al Gobernador, y de ahí se ordenen los salarios de toda la Administración Pública para abajo. Me parece paradójico que la izquierda venga con esto luego de que fueron ellos los que defendieron junto con ATE los privilegios insostenibles para muchos médicos que cobran más que el Gobernador, no porque trabajen más sino por sus posiciones. Me parece demagogia barata", dijo sin disimular su enojo el senador Gustavo Cairo (Pro).
En la UCR también miran de lejos la posibilidad de que el proyecto se convierta en ley, a la vez que contestan los cuestionamientos sobre las dietas de los legisladores. Ésta es la profundización de un slogan de campaña", calificó el diputado Victor Scattareggia. En el PJ también se alinearon a esta visión y proyectaron que, "por encima de este debate, está la discusión de la Ley de Sueldos, que impide que se liquiden salarios por encima del Gobernador y que ordenaría a la Administración Pública, organismos descentralizados, Poder Legislativo y Judicial", según defendió Jorge Tanús, presidente de la Cámara baja.



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