Por Julio AlgañarazEl partido de Bersani va adelante en las encuestas sobre Berlusconi. El impacto de Grillo.
El de ayer fue el último día de sondeos en Italia. Desde hoy está prohibido por la ley bucear en las intenciones de los electores y publicar los resultados de cara a las elecciones parlamentarias del 24 y 25. Todas los institutos especializados dieron el último hurra con sus pronósticos, que muestran cómo se ha achicado la diferencia entre las dos grandes coaliciones.
Pero la centroizquierda que postula a Pier Luigi Bersani como jefe del gobierno sigue adelante. Lleva entre 4 y 7% de ventaja sobre la centroderecha que lidera Silvio Berlusconi.
Son unánimes tres coincidencias. Ninguna de las alianzas está en condiciones de gobernar sola: necesita un socio para formar gobierno y obtener el voto de confianza parlamentario. Esta certidumbre potencia a los centristas del premier Mario Monti que, segunda coincidencia, aparece en baja en todos los sondeos, con entre 13,7 y 14% del consenso popular.
Tercera coincidencia. El victorioso empuje del Movimiento 5 Estrellas del cómico genovés Beppe Grillo, el matador de la clase política. Hace 8 meses cuando Clarín lo entrevistó, no fue un pronóstico difícil presentarlo como el gran protagonista de esta elección.
Confirmado.
Beppe habla mal de todos los políticos.
Lo llaman el rey de la antipolítica, naturalmente demagogo y populista. Grillo se ríe y se enoja, retruca fuerte. “Las ideas no son de izquierda o derecha, son buenas o no sirven o hacen daño”. Es un tribuno, el único que se presenta en las plazas y en las calles delante de miles de ciudadanos.
No va a la televisión, aunque en la pantalla chica nació como personaje. Le asignan entre 14 y 19%. Pasará el 20%. Ha dejado ya 4 ó 5 puntos atrás a los centristas de Monti y puede pasar de tercer a segundo partido en las últimas dos semanas, superando al PDL de Berlusconi, que anda por el 20-21% y supera 29% en coalición con sus aliados, especialmente la Liga Norte que recauda 5%.
“Si el gran golpe no lo damos ahora, lo pegaremos unos seis meses después”, afirma. ¿Cómo es eso, Beppe? “El nuevo gobierno que logren formar durará poco. Las alianzas están corroídas, el país en ruinas. Hoy anunciaron que la producción industrial cayó 25% en 5 años. Esto no da más. La situación es ingobernable. Iremos de nuevo a las urnas y allí pasaremos a ser la primera fuerza de Italia”, dice.
Hasta hace unos meses, los otros líderes se mofaban de estas palabras que ahora toman muy en serio. Por eso la dupla Ber-sani-Monti está condenada a un acuerdo de gobierno. A menos que gane Berlusconi, y en ese caso el panorama de ingobernabilidad será dramático porque il Cavaliere no tiene otros aliados que aquellos con los que cuenta en su coalición conservadora.
Lo más probable es que la centroizquierda de Bersani conquiste la primera minoría. Contará con el premio de mayoría absoluta que la mala ley electoral asigna al ganador y sentará en las bancas a 340 diputados. Pero en el Senado los premios son regionales y allí para la centrosinistra la cuestión está muy dura. El número mágico es de 158 asientos, pero los sondeos asignan a Bersani y los suyos 141 senadores si la derecha gana en regiones claves como Lombardía y Sicilia, donde la batalla electoral está pareja, aunque la centroizquierda triunfará en la gran mayoría de las veinte regiones. Para formar mayoría de gobierno harán falta los 31 senadores que obtendría el premier Mario Monti.
Beppe Grillo inundará de jóvenes el Parlamento, con al menos 75 diputados y 36 senadores. Por el cómico tribuno votan la mayoría de los más jóvenes que acudirán a las urnas. Grillo anunció ayer que desde el primer día los “grillitos”, como llaman a sus partidarios, van a pasar la aplanadora parlamentaria sobre la casta política para abolir los privilegios y mandar presos a los políticos ladrones. Menudo programa.

Comentá la nota