Lo reafirmó el propio administrador del Instituto. La tarjeta Confiable Salud iba a ser eliminada, según querían los gremios, y suplantada por otra creada desde el mismo Estado. Pero por ahora no pasa nada. Y se especula con llamar a licitación, o renovar el contrato con Conexia.
“La tarjeta está funcionando. El Consejo creó una comisión para que estudie alternativas para suplantar la misma, que hasta ahora no las hemos obtenido. Creo que la tarjeta va a seguir mientras que nosotros no tengamos una alternativa distinta”, dijo Berenguer, durante la inauguración, el martes, de la farmacia del ISSN.
Destacó por otra parte que “en ningún momento se ha pensado en abandonar los sistemas electrónicos, porque hacemos 500 mil transacciones mensuales y es imposible volver a lo manual”.
Berenguer sostuvo en este sentido que la tarjeta “va a persistir mientras que no encontremos una solución distinta. Y, si sigue corriendo el tiempo, iremos hacia una licitación o hacia una renovación parcial con posibilidad de rescindir el contrato con anticipación de 30 ó 60 días”.
Como se recordará, al contrato con Conexia se le puso fin después de una dura arremetida de los representantes sindicales en el directorio del ISSN. Los gremios trabajaron en principio sobre la base de solicitar un aumento de partidas presupuestarias para hacer las operaciones de manera manual. Esto nunca se concretó, y ahora, por lo dicho por Berenguer, queda totalmente descartado.
“En todos estos sistemas tan gigantes, no hay nadie interesado si no es con un contrato a largo plazo. Porque el desarrollo y el conocimiento de cada obra social en particular requiere mucho tiempo de inversión. Es decir que, para una empresa privada, los primeros años son de gastos con poco recupero”, opinó Berenguer sobre el éxito de una eventual licitación.
“Nosotros confiamos en nuestros trabajadores, en que son capaces de desarrollar programas parciales” para instrumentar electrónicamente, dijo el funcionario.
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