Por primera vez en los “tres años y pico” --como él mismo dice-- que lleva como embajador de Japón en la Argentina, Hitohiro Ishida visitó el Chaco para cumplir con compromisos asumidos con comunidades del interior.
A pocas horas de regresar hacia Buenos Aires, Ishida visitó la redacción de NORTE acompañado por el secretario de la embajada Manabu Baba y la diputada nacional por el Chaco Alicia Terada, oportunidad en la que describió el presente de su país en medio de la tragedia producida hace tres meses como consecuencia del terremoto y tsunami, como así también reflejó su visión de la realidad económica de los países de América Latina, dando cuenta de que “Argentina tiene que aprovechar la relación con los países asiáticos”.
Región con potencial
El embajador recuerda su arribo al país en 2008, porque se produjo un día antes de que se profundizara la pelea entre el gobierno y el campo. Más allá de estas situaciones políticas, Ishida dijo que “los países de América tienen mucho potencial”, y en cuanto a la Argentina destacó la importancia que tiene en la región en lo que hace a la parte agrícola.
Si bien de manera correcta evita inmiscuirse en las cuestiones políticas de los países y las decisiones que adoptan en materia económica, consideró que existe mucho interés de la Argentina en las relaciones comerciales del Mercosur y con Estados Unidos, dejando de lado las relaciones con países asiáticos como Japón, China India y Corea.
“Tenemos relaciones muy amistosas muy largas de más de un siglo, pero se debe fomentar las relaciones económicas, porque solamente hay 2.000 millones de dólares de intercambio en materia comercial, algo que es muy poco porque tenemos economías complementarias y existen muchas posibilidades de crecimiento”, observó.
Ishida explicó que si bien puede haber muchas posibilidades de inversiones a través de empresas privadas, todavía no se inició ningún desembarco empresario importante, pero no descarta que esto pueda producirse en algún momento, por eso insistió en que desde aquí se deben aprovechar las relaciones con los países orientales.
Bases sólidas
El pueblo japonés despierta admiración por su disciplina y la capacidad de recuperación ante continuas catástrofes; sin embargo, también tiene sus conflictos políticos, a tal punto que en los últimos años cambiaron cinco veces de primer ministro, con la excepción de que estos avatares no hacen desviar el rumbo en temas claves como la economía.
“La vida política es bastante difícil, pero tenemos solidez y continuidad en lo que hace a temas como la economía y lo comercial que no se modifican de un gobierno a otro, porque hay autoridades que cambian pero los equipos de funcionarios son muy estables, justamente para mantener las políticas”, explicó, y señaló que más allá de las diferencias ideológicas en distintos aspectos hay lineamientos estatales de base que se respetan, lo que les da previsibilidad y crecimiento constante.
Pronta recuperación
Esta línea de trabajo no sufrió modificaciones en medio de la crisis que desató por un desastre natural, y el diplomático recordó que “nos hemos acostumbrado a muchas calamidades naturales, y siempre tuvimos la energía para recuperarnos. No tenemos nada de recursos naturales, pero sí en lo que hace a recursos humanos”. Junto a Terada recordó que existe un dicho que describe el espíritu del pueblo japonés: “Siete veces te caes y ocho te levantas”.
Si bien recién van a cumplirse tres meses de la catástrofe provocada por el terremoto y tsunami que golpeó a la región de la cual Ishida es originario, resaltó que “no necesitamos muchas cosas. Solamente hubo dificultades en un principio en cuanto a las necesidades alimenticias, pero ahora estamos bien y la recuperación económica no va a llevar mucho tiempo”.
Japón que tiene una superficie equivalente a apenas una séptima parte de la Argentina y que solamente tiene un 30 por ciento de tierras utilizables, cuenta en cambio con una población de algo más de 120 millones de personas y es una de las principales potencias industriales y comerciales del planeta.
“Después del tsunami, tenemos 100.000 personas refugiadas, pero se están construyendo casas provisionales desde el Estado para llevar una solución inmediata. Todos los aspectos están cubiertos, el único problema que va a tardar mucho recuperar es en las zonas afectadas por la radiación, es necesario que se trabaje para que se cierren todas las plantas atómicas y buscar otras fuentes de energía”, afirmó.

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