La irresponsabilidad de un joven pudo haber desatado una tragedia

La irresponsabilidad de un joven pudo haber desatado una tragedia
El rápido accionar del personal de seguridad evitó que el caos se expandiera dentro del lugar y las corridas provocaran que las personas sufran heridas.

El fuego y las discotecas no suelen ser un buen recuerdo en la memoria de los argentinos. Desde la tragedia de Cromañón, en Buenos Aires, los locales de reuniones masivas han extremado los cuidados para evitar otro incidente similar.

Ayer la irresponsabilidad de unos jóvenes casi provoca una tragedia en una discoteca del barrio Cabildo, cuando intentaron incendiar la puerta del local bailable generando un caos en el interior del mismo, pero la pericia del personal de seguridad logró reducir a un mero susto.

De acuerdo con lo que señalaron fuentes policiales, todo comenzó alrededor de las seis de la mañana cuando cuatro jóvenes agredieron a otro muchacho, y la intervención de los amigos de la víctima generó una batahola de algunos segundos, que los policías que realizaban adicionales en el lugar y el personal del local bailable lograron controlar.

Los autores de la agresión fueron sacados a la puerta de la discoteca, pero antes de salir se ocuparon de que sus contrincantes no estuvieran afuera y la situación se tornara peor.

Mientras el personal de seguridad corroboraba que no había problemas en el exterior del local, los muchachos que habían empezado la pelea comenzaron a agredir a los guardias.

“Si me sacás de acá, te quemo todo, te quemo todo”, volvió a desafiar.

El personal de seguridad hizo caso omiso de las advertencias, lo sacó del lugar y cerró las puertas. A su vez, una segunda trifulca parecía iniciarse en el primer piso de la discoteca, lo que generó que los custodios se movieran hasta el lugar, donde finalmente nada ocurrió.

Pero, mientras los custodios se distraían con lo que parecía ser una pelea, uno de los expulsados de la discoteca del barrio Cabildo, tomó una botella con combustible, roció la puerta de entrada del local bailable, encendió fuego y huyó del lugar.

Los policías se hicieron cargo de la extinción del foco ígneo, pero para ese entonces algunos de los presentes ya habían percibido el humo y comenzaban a generar una ola de temor.

Los porteros de la discoteca lograron que los que habían visto las llamas y las columnas de humo ingresando, no dispersaran el rumor para que no se generen corridas dentro de la discoteca y los consecuentes heridos que buscarían desesperadamente la salida.

Tras contener el fuego, el personal de seguridad abrió las puertas para mostrar que el incidente había sido controlado. Para ese entonces, el causante del incendio ya había huido del lugar.

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