Iris López repite mandato en el Concejo de Caleta

Los dos concejales opositores, Facundo Prades y Ana María Pizutto, se potenciaron institucionalmente en el Concejo Deliberante de esta ciudad ya que obtuvieron las vicepresidencias primera y segunda a cambio de avalar a la justicialista Iris López por un segundo mandado en la presidencia del cuerpo.
Ciertamente, el nombre de la sede vecinal del bario "Unión", donde ayer por la mañana se llevó a cabo la sesión extraordinaria para renovar autoridades del cuerpo deliberativo comunal, no congenió con la cerrada estructura de la terna del bloque de ediles justicialistas que en teoría siguen siendo mayoría, pero dudosamente ello pueda plasmarse en la práctica a partir de este período legislativo.

Desde el vamos, Osvaldo Cabrera se sintió traicionado porque sólo su compañera Lucila Rementería respetó el acuerdo de palabra que junto a Iris López habían hecho a fines de 2007, para que los tres se fueran alternando en la presidencia y teóricamente este era su turno.

Pero López estaba decidida a lograr un segundo mandato consecutivo y no dudó en negociar votos con el radical Facundo Prades (quien la propuso) y Ana María Pizutto (ARI), a cambio de que estos se quedaran con las dos vicepresidencias, con lo cual institucionalmente se fortalecieron políticamente.

¿RUPTURA DE BLOQUE?

Cabrera, para quien fue insuficiente el aval de Rementería, se retiró visiblemente indignado de la vecinal y llegó a decir que "evidentemente esta era una decisión que ha contado con la anuencia del Ejecutivo municipal que ha decidido un co-gobierno con la oposición y de hecho ha producido una ruptura del bloque justicialista".

"Sabrá el señor intendente cómo va a co-gobernar porque a mí no me cabe la menor duda de que aquí hay amores y traiciones", expresó el edil, quien al menos aún conserva la titularidad del bloque.

A modo de autoconsuelo, señaló que proseguirá con su labor legislativa como lo ha venido haciendo hasta ahora y de paso lanzó un tiro por elevación para Iris López indicando que "quien piense que desde la presidencia del Concejo Deliberante se puede trascender mucho más que cualquier otro concejal, evidentemente tiene dos falencias: una mentalidad corta e incapacidad propia de no saber cómo desenvolverse".

A COTILLO NO LE GUSTO

Sin embargo, voceros muy cercanos al intendente Fernando Cotillo desmintieron terminantemente que él se haya inmiscuido en una interna de concejales del propio partido. Es más, aseguran que se mostró molesto por el "arreglo" que hizo López con los opositores ya que en cierta manera desdibuja el proyecto político del Ejecutivo.

"Esto tiene más visos de apetencias personales que de cuestiones políticas", habría dicho Cotillo en su íntimo círculo de allegados.

De ser esto cierto, tendrá que observar detenidamente si deberá replantear estrategias a la hora de enviar proyectos al Concejo Deliberante, habida cuenta de que Prades y Pizzuto podrían hacer valer sus nuevos fueros y pasar un adicional de rendición de favores políticos a Iris López.

Y aunque esta última se mantuviera del lado del cotillismo, al igual que Rementería, el resentimiento de Cabrera puede incidir negativamente en los planes del jefe comunal. Es por ello, según se dejó trascender, que sus asesores ya habrían comenzado a preguntar sobre antecedentes similares, es decir de concejales justicialistas de anteriores gestiones (cuando José Manuel Córdoba era intendente) que se hicieron de la presidencia gracias al voto de opositores radicales, en clara alusión a Emilio Aybar y Juan Villarreal.

En tanto, la renovada titular del cuerpo deliberativo, se mostró molesta cuando Diario Patagónico le preguntó por qué no había respetado el acuerdo partidario.

"Mire, a mí me parece que la palabra acuerdo en una democracia no tendría que existir", respondió lacónicamente, alegando que "cada concejal tiene plena autoridad para elegir". Incluso lamentó que sus pares, Cabrera y Rementería, "no me hayan podido acompañar".

Más tarde, al ser entrevistada por el programa "Vamos que venimos" que se emite por la FM Radio 21, se despachó con otros duros conceptos. Llegó a decir que "el que avisa no traiciona", en clara alusión a que ella ya había advertido con antelación cuál iba a ser su estrategia.

En cierta manera, esa fue una respuesta al círculo de Rementería y Cabrera, donde se dijo que virtualmente había entregado el partido al oficialismo.

Sin embargo, López trató de buscar que no haya malentendidos al señalar por el mismo programa radial que "sigo perteneciendo al mismo partido, al bloque y a la misma vereda de Cotillo".

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