La vida de nuestra entrevistada pasa por “hacer una tarea que no es de ahora, sino de siempre. Yo daba yoga, estudié desde muy joven, empecé a los veintipico con Ferrari. Más adelante estudié con un gurú que había venido a Zárate. En mi casa siempre daba clases de yoga, como también la parte de meditación que es muy importante, por lo menos lo hacía una vez por semana, paralelo al trabajo que uno realizaba en política. Cuando dejé de militar, tomé alumnos y seguí estudiando flores de Bach. Hoy a eso, me dedico”.
Irene y, ¿Qué hacía papá en el campo?
Tenía tambo... Era tambero. En Capilla hacía eso y, cuando vino a Zárate también, además de ser lechero. Era un tambo moderado porque cincuenta vacas tendría, que yo recuerde...
Y, con cuatro hijas mujeres, ¿quién le ayudaba a juntar las vacas y a ordeñar?
Tenía peones que cumplían con sus tareas. Pero a nosotras ya de chiquitas nos pusieron arriba de un caballo para arrear animales, así que nacimos con eso...
Entonces, ¿fuiste a una escuela rural?
Sí, así es. Fui a una escuela rural la numero ocho; este curso estaba dividido en dos, se ve que éramos muchos. Recuerdo que tuve una maestra hermosa, buenísima, que la queríamos mucho que era de Lima; a ella la recuerdo mucho. Jugába-mos libremente en el patio que era un campo grande con moras; tuve una infancia maravillosa, muy linda. Yo creo que fui muy feliz hasta los 17 años que fue cuando me vine a vivir a la ciudad. Ahí me puse de novio, y él (su primer novio y marido de juventud) se enfermó.
Antes, ¿Cómo fue tu adolescencia en Capilla?
Imaginate mi papá. Eramos cuatro hijas en el campo, así que nos cuidaba bastante (risas). Teníamos unos amiguitos que eran tres hermanos varones y ellos venían a los cumpleaños y éramos muy compañeros y amigos. En el campo se trabaja muchísimo. Pero eran muy felices, muy libres. Mis padres en mi adolescencia no eran padres como en la época que parecían muy estructurados eran muy de dejarnos venir a la casa de mi madrina, que por ejemplo quedaba en la ciudad, de quedarnos, de salir. Por suerte no tuve padres que nos reprimieron. Mi hermana Yolanda que los recuerda más que yo, dice que ellos fueron muy amplios comparándolos con otros que lo tenían obligado a cumplir reglas estrictas.
¿Y cómo eran los bailes en aquella época?
Y los primeros bailes en el campo los organizaba la Sociedad de Fomento, porque mi papá siempre estaba trabajando ahí. Siempre estaba con la escuela, con la cooperadora, juntando fondos. Él además de todas sus tareas se ocupaba profundamente de acciones sociales, ayudando siempre.
Cuando perdiste a tu papá, ¿eras joven?
Yo tenía 25 años. Cuando eso suce-dió nosotros ya estábamos en la ciudad de Zárate.
¿Qué encontraste cuando viniste a vivir a la ciudad?
Vine a Zárate cuando tenía 19 años, me puse de novio con un muchacho, ahí entre los 16 y 17 no recuerdo nítidamente. Se llamaba Reinaldo Dalinger anduvimos durante algún tiempo, después nos casamos, y enfermó de nefritis; enfermedad de los riñones. Él ya había tenido fiebre a los 16 años y esto le siguió afectando el filtro de la orina. Por desgracia todo el tiempo de casada me la pasé viajando porque había que internarlo frecuentemente, así que iba y venía de Buenos Aires cada rato. Sus padres tenían medios para hacerlo atender pero a lo último se hizo muy difícil hasta que lo dejaron internado por tres meses. Ellos tenían descendientes alemanes. Cuando volvimos ya co-menzó una tarea que no fue fácil, nada sencillo.
Entonces tu juventud, ¿pasó fugazmente?
Sí, entonces ahí me fui a estudiar secretariado comercial con Alfonso. Fui con otra amiga; yo tengo un recuerdo de un duelo que duró más de dos años que fueron terribles. Como que cada fiesta o cada evento que había me lo recordaba mucho y hace poco miré la fecha de cuando me recibí de ese secretariado comercial y yo lo estudié en el año después que él murió. Cuando recién llegué trabajé de cajera en una bicicletería. Después entré a trabajar a Magula y Piris que dejé durante mi primer embarazo, tuve que pedir una licencia para que nazca mi primer hijo.
¿Hiciste la secundaria?
Sí, hice la secundaria. Realicé una parte, después abandoné, me casé, entonces hice estudios terciarios los cuales pude hacer estudios preparatorios con los cuales vos podías entrar.
¿Cómo es vivir en el campo y encontrarse de pronto con la ciudad?
A mí me resultó fácil vincularme. No fue dificultoso hacer amigos, por lo menos para mí. Ya nos veníamos integrando quedándonos en casas de algunas parientes y mis padres también se vinculaban mucho, haciendo fiestas en mi casa. Ellos eran todos descendientes de italiano.
¿Cuándo conocés a tu segundo marido?
Ahí pasaron unos dos años. Quedé viuda a los 21 años, así que a los 23 o 24 años lo conozco a Oscar (Morano) y empezamos a salir. Para la mayoría de la gente yo era soltera porque nadie se acordaba; empecé a salir y ahí fue cuando me di cuenta que mi madre tampoco salía por quedarse conmigo y dije no, tengo que salir a algún lado. Así lo hice con mis amigas y en un baile que se hizo en Independiente lo conocí. Y a los 28 años me volví a casar.
De ese matrimonio llegan los hijos...
Después de dos años llegan Miguel luego nace Gabriel y por último Ana Laura, los tres pequeñitos que me dieron una gran familia, son muy buenos hijos.
Y, llega con tu segundo marido una nueva experiencia, la política…
Sí, aparece con una historia. Cuan-do iba a la iglesia con Oscar allá en Villa Massoni, pero trabajaba más que nada con los curas del tercer mundo, por eso yo te digo que soy cristiana, tan católica no soy. Estaba el cura Angel con un estilo rebelde que estaba en contra de lo estructural, y con él empezamos a ayudar a los vecinos de barrios carenciados. Ya había una provocación con Perón en esa época, pero yo no era peronista. Y habían varios en el grupo que trabajaban en la iglesia con unos cuantos que después estuvieron en política; gente que se juntó para querer ayudar. Yo militaba con ellos, tenía veintipicos de años y para mí era muy importante estar con ellos. Yo sentía que quería volcar esa energía en mí en aquellas tareas. Él estaba en un grupo gremial y lo echaron por un problema sindical así que estuvo un tiempito sin trabajar. Después nos pasamos a la política y nos quedamos ahí.
¿Cómo fue vivir cuando tu marido se queda sin trabajo?
Y se hizo dificultoso. Hubo que remarla fuertemente. Igual yo trabajaba en Magula y Piris, por suerte yo ganaba bien. Me las arreglé para que Oscar me viniera a visitar, yo le pagaba el pasaje cuando podía. O si salíamos yo le pagaba una bebida, o sea la consumición. Pero fue una experiencia muy linda, de mucho aprendizaje. Después entramos en la política con un grupo del ala re-volucionaria.
Y vos tenías que regular tus actividades sociales y políticas con las de ser mamá…
Claro, porque después nace mi hijita. Miguel nació en medio de los políticos, él estaba en todos lados corriendo para aquí y para allá. Y, salió político...
¿Fue lindo ser política y mamá a la vez?
Sí, la verdad que sí. A mí me gustó. Yo necesito tener una actividad de algún tipo. Vegetar ahí sentado no sirve, te deprime, no hacés nada productivo. Hay que moverse, hacer cosas, eso te ayuda muchísimo y te hace sentir bien con uno mismo.
Y militando en política llegaste a ser concejal…
Sí, así es. Llegué a ser concejal. Primero Oscar fue presidente del Partido, más adelante fue Diputado, después entra como intendente ya más adelante y yo fui concejal.
¿Creés que fue un premio la concejalía a tu militancia o por ser la mujer de?
Yo creo que todo lo que tenemos en la vida lo merecemos. Yo creo que yo merecía ser concejal porque trabajaba profundamente en el tema política y tenía otras ideas con Oscar. Así que yo hacía un peso para lo que teníamos que defender. Tener un cargo grande es difícil porque te tenés que reunir con personas que piensan diferente. Y yo estando en un grupo que él no podía manejar restaba mis ideas; por supuesto, hemos tenido momentos donde hemos discutido tanto. Pero aparte Oscar fue un excelente compañero, yo lo quiero muchísimo, lo sigo queriendo un montón... (se emociona)
¿Fué la política los hizo distanciarse en el matrimonio?
No sé si fue la política o la vida. Las personas todas tienen problemas. No es un tema que nos pasó solo a nosotros. A la mayoría de la gente les pasa. Yo creo que hay cosas que se pueden resolver y otras que no. A lo mejor tuvo que ver (la política) pero bueno no tiene toda la culpa uno, sino partes entre los dos.
¿La política te dio más alegrías que sin sabores?
Me dio mucho sin sabores. Porque pasé por cosas muy duras, pero creo que fue acertado. Volvería a recorrer por ese camino, la verdad que sí.
Estando separada de él, ¿qué pensás de Oscar como intendente? ¿Lo criticaste?
Le critiqué muchas cosas; pero creo que fue un buen intendente. Yo hablaba con él o con su gente, creo que públicamente las cosas que tenía que decir las he dicho. Pero criticarlo abiertamente en público jamás lo hice, porque Oscar era una persona muy serio, profesional, él difícilmente trataba mal a una persona, era buenísimo. Siempre ayudó a la gente, se interesaba por el vecino. La verdad que tuvimos una historia muy grande. Por eso yo respeto muchísimo lo que me dio Oscar. Yo lo ayudé siempre, en su peor momento, yo llevé a hacer terapias alternativas que yo realizaba, entonces lo llevé nuevamente conmigo.
Hay un mito que dice que cuando Oscar murió, los amigos tuvieron que sacar plata del bolsillo para poder pagar el servicio fúnebre, ¿es verdad?
No, el servicio lo pagó la Coope-rativa y el lugar en el cementerio lo pagó el Partido porque él (Oscar) no tenía dinero. No era la característica de Oscar utilizar la política para salvarse y adinerarse, él era otro tipo de político y de persona. La mía tampoco. Yo tampoco lo presioné demasiado con eso. Cuando fue Diputado que ganó más que siendo concejal hizo de todo y su familia siguió siendo normal, siguieron en el barrio. No me parece mal, me parece bien que sea así.
Vos como su compañera de la vida y la militancia, ¿creés que Oscar tuvo o tiene el reconoci-miento por lo hecho?
Yo creo que lo tiene, siento que lo tiene. La gente aún hoy me pide que ingrese en política y cuando me hablan de Oscar se nota que todavía le tienen respeto.
Dentro de la política, ¿ha quedado algún odio o resentimiento?
No. Para nada. Yo no siento odio por nadie. Y yo creo que no sirve sentir odio hacia alguien, no tiene sentido.
En el álbum de figuritas de tu vida, ¿qué fotos crees te faltan?
Yo creo que trabajar en mi misión, completarla. No sé si la completé, pero siento que tendría que haber seguido por ese camino. Yo estoy convencida de que el hombre tiene que despertar, tiene que crecer, de que tiene que sanar sus emociones, de que tiene que conectarse consigo mismo y de que tiene que transmitir sus mensajes a otros para poder vivir en paz y llamar a la armonía.
¿Cómo quisieras que la gente te recuerde?
Me gustaría que me recuerde por buena persona que fui, por buena vecina y por lo que hice porque creí que era lo mejor...
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“Si pudiera le pediría a todos que despierten. Que la vida no es solo esto. Que hay mucho más allá de todo esto. Que el humano viene a la tierra a realizar un aprendizaje. A descubrir quién es. Y a transmitírselo a los demás para crecer y construir una vida maravillosa en la tierra para no pelear y enfrentarnos inútilmente entre nosotros, sino que venimos al mundo para ser felices... Que todos podamos lograrlo”.
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Ficha Técnica
Nombre y Apellido: IRENE DEL VALLE TREVISOL
Fecha de Nacimiento: 18 de abril de 1942
Lugar: Capilla del señor (E. de la Cruz)
Religión: Cristiana
Signo en el Zodíaco: Aries
Estado Civil: Viuda
Estudios Cursados: Terciarios
La Familia
Padres: EMILIO FRANCISCO TREVISOL e IRENE HERNADEZ
Hermanos: YOLANDA, Ma. DEL CARMEN y ELIDA
Cónyuges: 1° REYNALDO DALINGER (f) Y 2° OSCAR MORANO (f)
Hijos: MIGUEL ANGEL (40), GABRIEL OSCAR (36) y ANA LAURA (34)
Nietos: JUAN GABRIEL (16) - JOAQUIN IVAN (14) y MILAGROS (12) (Los?tres MORANO)
Ping - Pong
COLOR: Azul
AUTO: Renault Sandero
MUSICA: Lenta (Hindú)
PALABRA:. Perdón
ACTRIZ: Julia Roberts
PELICULA:. Confucius
LIBRO: La Biblia
CANTOR: Marco Antonio Solís
CLUB: Boca Juniors
CLUB Local.: Náutico Arsenal
POLITICO: Juan D. Perón
CONDUCTOR:? Petinatto
LOCUTOR: Fantino
PERIODISTA: R. Hangling
ADMIRA: Jesús
ROPA: Informal
CIUDAD: Zárate
ANIMAL: Perro
ESTACION: Primavera
HOBBIE: Meditar
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