Irene necesita la ayuda de todos

Irene necesita la ayuda de todos
Tiene 61 años y está postrada hace años. No tiene recursos y una fundación quiere ayudar para refaccionar su pieza.
La habitación de Irene Leguina es un reducto en el que no entra la luz natural salvo cuando se abre la puerta y se filtran algunos halos de luz. Ella casi no los percibe porque esta acostada y su espalda da contra la puerta de acceso. Lo que rodea a Irene es una cantidad de bolsas y ropa acopiada, objetos encimados que no permiten distinguir qué son, hay piso de tierra y el espacio para circular se reduce a un metro.

Irene es cuadripléjica, tiene 61 años, hace años que esta postrada en cama dentro del reducto, que es su mundo, en condiciones “poco saludables” para su estado de salud.

El presidente de la fundación salteña Tino, Eusebio García, dijo a El Tribuno que se enteró de casualidad de la situación de Irene y quiere ayudarla con la refacción de una habitación para que ella este en mejores condiciones.

El hermano mayor de Irene, Ismael Leguina conversó con El Tribuno y contó que su hermana permanece en ese estado hace años. “Ella tiene una enfermedad que no se cómo se llama, pero le atrofió los músculos. Ella es como un sachet de yogurt, no se puede sentar y se desliza”, gráfico Ismael, quien explicó que viven con lo justo y que todos en la casa están enfermos.

La última consulta médica a la que Irene accedió fue registrada en 1995 en el San Bernardo y a Ismael le dijeron que la enfermedad era genética y que no tenía cura.

“Tengo un hermano que murió con la misma enfermedad y otra hermana que está en Tucumán y que tiene lo mismo, aunque ella esta un poco mejor”, contó Ismael.

El hermano dijo que si bien su hermana estuvo con fisioterapia un tiempo, llegó un momento en el que perdió todas las ganas y no quiso que ningún médico la viera más.

La vivienda de la familia es muy precaria,además de Irene vive Ismael, su mamá y una hermana más chica.

Todos tienen problemas de salud, pero la más comprometida es Irene. No se vale por sí sola a pesar de que esta lúcida y sabe todo lo que pasa a su alrededor. Tiene inmovilizadas las piernas y no puede agarrar nada con las manos. Su higiene y alimento depende de terceros. Unas volunatrias de la parroquia Santa Rita la ayudan a bañarse. Irene no recibe ninguna pensión ni ayuda social.

Las ganas de ayudar

García, de la Fundación Tino, explicó que la intensión es acondicionar una habitación sin terminar que hay al ingreso del terreno de la vivienda para trasladar allí a Irene y darle mayor comodidad.

“La idea es que ella tenga un lugar más cómodo y que le permita recibir la asistencia que necesita”, explicó Eusebio. Para esto García necesita la donación de una puerta con marco, 400 ladrillos, una chapa y 16 metros cuadrados de cerámicos aunque se a de tercera calidad. Eusebio ya cuenta con la mano de obra y tres chapas.

Los que deseen colaborar se pueden comunicar al 154 77 84 53 o al 155 12 54 17.

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