Sospechan que hubo fraude en otro concurso para elegir un juez en Entre Ríos. Al concursante le encontraron otro papel de un concurso en la ciudad. El escándalo reavivó el debate sobre el sistema de concursos. Combatir las trampas es la base del proyecto de reforma del kirchnerismo.
Mientras tanto, varias investigaciones avanzan en paralelo para descubrir a los responsables de ese fraude. Una, en el Consejo de la Magistratura; otra, en la Procuración General de la Nación, el organismo del que depende Tuppo. El procurador, Esteban Righi, ordenó un sumario y nombró instructor al fiscal Javier De Luca. Pero la más avanzada es la que se tramita en el Juzgado Federal de Paraná, a cargo del juez Gustavo Zonis. Este expediente se abrió no bien se detectó la trampa. Antes de que les repartieran la prueba, dos concursantes denunciaron que Tuppo ya la tenía. Se lo dijeron al representante del Consejo, Luis Cabral, que hizo la denuncia. De inmediato, Zonis se presentó, ordenó una requisa y le encontró al concursante varios casos de examen; entre ellos, el que estaban a punto de tomarles (el jurado prepara cuatro temas y en el momento se elige uno al azar; el resto no se abre). Fue entonces cuando se descubrió dentro del portafolios de Tuppo otro caso más, que decía "Concepción del Uruguay".
Eso no trascendió, pero fue confirmado por un funcionario que estuvo presente. El juez se llevó ese documento. Aparentemente, no es el tema tomado dos días antes en el concurso para el tribunal de nuestra ciudad, pero sospechan que podría ser alguno de los que no se abrieron. Además de Tuppo, los dos concursos tienen otro punto en común: un jurado. Es Alberto Pravia, juez de un tribunal oral federal. El y Tuppo se conocían porque Pravia era fiscal federal de Santiago del Estero cuando Tuppo fue designado juez de la intervención en esa provincia. Ayer, las principales sospechas recaían sobre él.
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