No descartan que el joven haya recibido un disparo de alguien que quiso evitar que le quitaran la moto
El crimen de Walter Mongelo - el joven de 22 años que el jueves recibió un disparo cuando iba con un amigo en una moto- sigue, por ahora, sumido en el misterio. No obstante, con las declaraciones de algunos allegados los investigadores avanzan sobre algunas hipótesis, tratando de confirmarlas o descartarlas, hasta esclarecer el caso. Trascendió que el disparo que hirió a Mongelo en el abdomen y terminó causándole la muerte varias horas después era del calibre 9 milímetros, informaron fuentes oficiales. Mientras esperan a que se realice la operación de autopsia, los pesquisas siguen buscando alguna cámara que haya registrado el paso de Mongelo y su amigo, o de la moto que -según la declaración de este último- se les puso a la par en 50 y 16 justo antes de que se escucharan dos detonaciones. Es que entre los investigadores hay algunas dudas en torno a esta versión y ahora no descartan que Mongelo haya recibido un disparo de parte de “alguien que se resistió al robo de su moto”. Fuentes oficiales aclararon que basan estas sospechas en algunos testimonios y antecedentes del acompañante de la víctima, aunque por el momento se trata de una hipótesis que no avanzó más allá del terreno de las especulaciones. Por lo pronto, los peritos se disponen a analizar el plomo calibre 9 milímetros que quedó entre las prendas de la víctima y fue encontrado por los médicos que la asistieron. “Está entero”, aseguró un pesquisa, de modo que se podría cotejar con un arma, en caso de que se secuestre alguna. EL 1º DIA DEL AÑO Mongelo fue baleado cerca de las 7 de la mañana del jueves pasado y la policía se enteró luego de que su amigo de 18 años lo trasladó en una Honda CG a la clínica Mater Dei. Lo que dijo entonces este adolescente-que resultó ileso- fue que los habían atacado dos sujetos que en 50 y 16 se les pusieron a la par en otra moto. Aclaró que no habían intentado robarles y relató que él detuvo la marcha esperando a que se fueran, pero que entonces escuchó dos disparos y la voz de su amigo (que iba como acompañante) diciéndole “me dieron”. Mongelo ingresó en la guardia de la clínica en grave estado. Como era necesaria una intervención compleja se resolvió trasladarlo al hospital San Juan de Dios, donde murió hacia las 21.30 de ese mismo día. La fiscal Ana Medina dispuso que las actuaciones originales se recaratularan como homicidio y le dio intervención al gabinete especializado de la DDI. Junto con personal de la comisaría Primera estos detectives procuran reconstruir las últimas horas y movimientos del joven fallecido, que vivía con su mujer y un bebé en 142 entre 38 y 39, era misionero y trabajaba en un bar ubicado a metros de la seccional Primera.
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