Unos veinte comerciantes de ese origen recibieron notas en las que les reclaman el pago de 70.000 dólares. La acción es similar a la desplegada por la "mafia" asiática en la ciudad de Buenos Aires.
Fénix He, una de los aproximadamente 20 damnificados que, poco antes de mediodía de la víspera se congregó en la esquina el Banco Nación, en Estomba y Moreno, explicó a "La Nueva Provincia" que cerca de las 8.30 del martes recibieron en sus comercios, casi simultáneamente, notas con amenazas escritas en su idioma, para obligarlos a pagar 70.000 dólares cada uno.
"Por debajo de las puertas de los negocios nos tiraron los mismos papelitos; son anónimos y están escritos en computadora. No sé por qué nos piden ese dinero. Ellos nada más quieren plata y seguro que los responsables son integrantes de la mafia china de Buenos Aires", manifestó la damnificada, quien es propietaria de un supermercado que funciona en Viamonte 459.
"Es la primera vez que en Bahía Blanca sufrimos un hecho de amenazas de estas características. Tengo pensado cerrar mi comercio por la inseguridad que vivimos, por eso queremos que la Municipalidad nos apoye y que nos brinde seguridad. Así no podemos trabajar, porque tenemos miedo", enfatizó.
Fénix He dijo que la comunidad china en Bahía Blanca teme que se produzcan asesinatos mafiosos como los que han afectado a numerosos colegas suyos en la Capital Federal.
"Si nosotros no les pagamos el dinero que nos exigen, ellos nos van a matar", afirmó, visiblemente atemorizada.
"Yo quiero seguridad --recalcó--. Por lo menos 50 comerciantes chinos recibimos los papeles con amenazas de muerte, pero hoy (por ayer) no pudieron venir todos a manifestarse, porque muchos se quedaron en sus casas con los hijos o cuidando sus negocios".
Y afirmó que "así no podemos vivir, dormir, comer ni trabajar. Estas cosas no pueden pasar más. A cada propietario de un comercio chino nos pidieron 70.000 dólares", finalizó la mujer.
También llamados
Por su parte, el abogado Juan Ignacio Vitalini, asesor legal de al menos 15 de los comerciantes chinos damnificados, dijo que el martes a la noche las víctimas también recibieron llamados a los teléfonos fijos de sus supermercados, en los cuales se les exigía la entrega del dinero en el plazo de "48 horas", o en caso contrario los matarían.
La denuncia fue realizada por los afectados en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Bahía Blanca, y en ella se dejó constancia que, al menos una de las víctimas, atendió el teléfono y una voz masculina que hablaba en mandarín, la amenazaba de muerte en caso de no cumplir con el pago.
"Prepará los 70.000 dólares, sino vas a tener problemas; te voy a matar de un tiro. Tenés dos días para preparar la plata, sino problemas", advirtió el anónimo.
El damnificado aseguró que luego el desconocido "cortó la comunicación y no volvió a llamar" y aclaró que "la voz no le resultó conocida".
"En el día de ayer (por el martes) se comunicaron conmigo para preguntarme qué debían hacer, porque varios dueños de locales chinos habían recibido un papelito escrito en el idioma de ellos, con un número de teléfono celular", dijo Vitalini.
Y agregó: "En ese escrito se les exigía el pago de 70.000 dólares a cada uno de ellos, ya que de lo contrario iban a empezar a matarlos".
"Un interlocutor tradujo al español el mensaje que había en los papeles, y anoche (por el martes) lo presentó en la denuncia formal hecha en la DDI. Hoy a la mañana (por ayer) se giró la denuncia a la fiscalía", precisó el letrado.
Delitos complejos
Si bien se halla en turno la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 12, a cargo de la doctora Leila Scavarda, las actuaciones se le giraron al fiscal Gustavo Zorzano, titular de la UFIJ Nº 10, de Delitos Complejos, quien deberá decidir si continúa en la instrucción.
"En este momento (Zorzano) está estudiando la causa. No sé si todos los damnificados son propietarios de supermercados. Capaz que hay involucrados comercios de otros rubros", concluyó el doctor Vitalini.
En realidad, las actuaciones llegaron a manos del fiscal Zorzano cerca de mediodía de la víspera, ya que la fiscalía a su cargo interviene, entre otros, en casos ilícitos de índole económica.
"Por la naturaleza del delito y la alarma social que el caso provoca, además de la pluralidad de víctimas que resultan del mismo, y otras circunstancias", las actuaciones recayeron en la UFIJ Nº 10, dijo ayer una fuente judicial.
Entretanto, durante una rápida recorrida realizada ayer a la tarde por distintos puntos de la ciudad, se pudo observar que algunos supermercados chinos del centro y ciertos barrios, como el Mariano Moreno, mantuvieron sus puertas cerradas.
"Lógicamente se han dispuesto tareas investigativas. La fiscalía está trabajando en el análisis de la situación. En la mañana de hoy (por ayer), el doctor Zorzano recibió a uno de los denunciantes, que asumió la representación del resto y fue acompañado por el abogado Vitalini, quienes en ese momento requirieron ser tenidos como particulares damnificados", especificó la misma fuente.
Según trascendió, el fiscal "les informó sobre algunas diligencias, en la medida que la investigación lo permite. Y ya se ordenó a la policía que disponga la custodia de los negocios, una medida que previamente había solicitado la doctora Scavarda".
Sin embargo, durante la recorrida efectuada por cronistas de "La Nueva Provincia" , no se observó que hubiera custodias fijas en ninguno de los locales, tanto abiertos como cerrados.
En las actuaciones también interviene la doctora Marisa Promé, a cargo del Juzgado de Garantías Nº 4.
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