La investigación policial determinó que os animales murieron por desatención

La investigación policial determinó que os animales murieron por desatención
La Policía de Chivilcoy junto al personal de Delito Contra el Campo y profesionales del SENASA determinaron que la faltante de 143 animales, denunciado a fines de marzo del corriente año del establecimiento 'El Jacinto', ubicado en el Cuartel V de la localidad de Emilio Ayarza, se debe a que los mismos murieron en los últimos dos años debido a una desatención de la persona que Marcelo Carlomagno, había dejado a cargo, en su ausencia.
El Comisario Inspector Juan Carlos Agüero consideró a LA RAZON que 'en marzo recibimos la denuncia de Carlomagno sobre la sustracción de más de 100 animales, que se encontraba en el exterior y que al concurrir a su campo constató la faltante' dijo y agregó que 'de acuerdo a los elementos probatorios de la causa, se determinó que los vacunos no habían sido sustraído y que debido al abandono y desatención, sumado a una enfermedad, el ganado murió. Además se determinó de acuerdo a las guías que tiene el SENASA que la cantidad de animales denunciados no coincidían con la cantidad de ejemplares vacunados'.

'La faltante de los animales no fue por un robo, esto está confirmado. Ahora estamos esperando alguna medida penal porque el dueño estuvo en el exterior y una vez que constató la faltante radicó la denuncia. Tal vez ignoraba ciertas circunstancias, porque había una persona que debía cuidar del rodeo mientras estaba en el exterior', remarcó.

El jefe de la policía determinó que 'la incorporación de algunos testimonios y el informe entregado del SENASA nos permitió cerrar este círculo' como así también destacó el trabajo del personal de Delito Contra el Campo, a cargo del Comisario Oscar Mattías.

Habrían muerto por la enfermedad 'Mancha'

El hecho fue denunciado por el dueño del campo, Marcelo Carlomagno, quien estaba en el exterior desde hacía dos años por cuestiones laborales. El cuñado del damnificado habría quedado al frente del establecimiento, pero la última vez que habría ido a controlar los animales habría sido en enero de este año.

El campo de Marcelo Carlomagno, de 49 años con domicilio en la calle Vicente Loveira Nº 265, es agrícola-ganadero y tenía 198 animales vacunos de diferentes razas, los cuales estaban señalados y con sus respectivas caravanas. Como Carlomagno estuvo fuera del país, por cuestiones de trabajo, habría dejado como encargado a su cuñado, Javier Nieli.

Una vez tomada la denuncia, personal policial y de Delito Contra el Campo concurrieron al establecimiento 'El Jacinto' donde pudieron comprobar que no hubo ningún tipo de violencia en los alambrados y tranquera de acceso, tampoco huellas de transporte y que sólo había un hilo de alambrado cortado del campo lindero. Se encontró en el lugar donde habitualmente están los animales a un toro de la raza Aberdeen Angus.

Desde entonces se inició una investigación que determinó que los vacunos no fueron robados, sino que habrían muerto por una enfermedad llamada 'Mancha' a lo largo de los dos años de ausencia de Carlomagno.

La enfermedad

La Mancha es una enfermedad infecciosa de ovinos y bovinos causada por la bacteria Clostridium chauvoei, también conocida como Clostridium feseri. El nombre Mancha es descriptivo de las lesiones en los músculos que se desarrollan como áreas crepitantes de tejido infectado de color negro, generalmente en la zona de los cuartos traseros. El organismo es de distribución mundial en la tierra y pasturas, donde puede permanecer viable por años. A pesar de que ha sido sugerido que el surgimiento de la infección en bovinos proviene de heridas contaminadas, es más probable que la infección ocurra por la ingesta del organismo.

Esta bacteria ingerida permanecería como esporas latentes en los tejidos hasta que los factores predisponentes desencadenan la transformación en su forma vegetativa, que con gran velocidad se multiplica en un área particular, y desarrolla la condición de gangrena gaseosa conocida como Mancha.

En bovinos la enfermedad es más frecuente en animales jóvenes, de 6 meses hasta aproximadamente 2 o 3 años, en condiciones saludables. En ocasiones los animales son encontrados muertos sin síntomas previos. La característica más obvia es una hinchazón crepitante, particularmente en los cuartos traseros o delanteros, que cruje al ser frotada con los dedos como resultado del gas producido por el organismo.

La muerte generalmente ocurre de repente, con frecuencia dentro de las 24 horas después de la observación de síntomas. En la parte central de una lesión de Mancha hay frecuentemente un área bien definida de músculo rojo oscuro, seco, necrótico y lleno de pequeñas burbujas de gas, y despide un olor rancio característico. Los cuerpos de animales muertos generalmente se descomponen rápidamente.

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