La Policía Judicial de Portugal hizo entrega a la Justicia argentina de documentación que en los próximos días será recibida por el Juzgado Federal de Primera Instancia de Sáenz Peña a cargo de Enrique Bosch y la Fiscalía a cargo de Carlos Sanserri,
En el informe -al que NORTE tuvo acceso en forma exclusiva- será materia de instrucción en las próximas semanas cuando desde el Tribunal Federal se envíen a Sáenz Peña las actuaciones, abriéndose así una nueva investigación que tiene en primera instancia implicados que ya fueron condenados en la causa mayor de Carbón Blanco por asociación ilícita por el contrabando de más de una tonelada de cocaína a Europa en contenedores de carbón vegetal. Este fue considerado por la Procuraduría de Narcocriminalidad -Preocunar- como el juicio más importante en la Argentina.Los embarques de cocaína camuflada en bolsas de carbón fueron decomisados en Portugal y abrieron uno de los casos de narcotráfico más relevantes.
En ese juicio se presentó una prueba que comprometería al menos a dos altos funcionarios de la Aduana, cuyos nombres no fueron informados.
Según esta prueba, funcionarios de Aduanas formaban parte de la organización que exportó 500 kilos de cocaína a Portugal, que “fue distribuida en España” durante el segundo semestre de 2011 y que equivalen a una suma de 20 millones de euro.
El trabajo de las autoridades portuguesas tuvo como fin la investigación de un amplio grupo de individuos, todos de nacionalidad argentina, los cuales tenían como finalidad la introducción en los mercados europeos y particularmente en el mercado español de gran cantidad de cocaína.
Esta tarea, capaz de proporcionarles una abultada cantidad de dinero, consistía en varios puntos que la policía judicial de Portugal expone en este informe.
Pintada de negro
El grupo de argentinos que encontró la forma de “exportar” cocaína de Argentina a Europa utilizó el producto vegetal que en mayor cantidad se elabora en el Chaco: el carbón. Es que en momentos en que este producto es altamente utilizado en el viejo continente, y siendo la Argentina un país que produce en gran cantidad y excelente calidad, los mercados comenzaban a abrirse a fines de 2010. Así es que en pleno 2011, los narcotraficantes utilizaron que se exportaba carbón para introducir la droga, en medio de una gran cadena de encubrimiento y complicidad.
En este sentido, en la localidad de Quitilipi se alquilaron galpones donde se formalizó una empresa exportadora, que compraba el carbón a los productores de la zona y se comenzaron a hacer los despachos en contenedores con la cocaína camuflada en las bolsas de carbón.
Esta parte de la historia fue la investigada por la entonces jueza de Sáenz Peña Zunilda Niremperger que llevó a prisión a Carlos Salvatore a 21 años de prisión, además del empresario Patricio Gorosito, quien recibió 19 años de prisión; Héctor Ángel Roberto y Juan Carlos Pérez Parga, 17 años cada uno; y Rubén Pérez Esquivel, 12 años.
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