“Es grave lo que sucede, no puede ser que todos los meses tengamos medidas sorpresivas”, se quejó el intendente Hugo Infante. Un conflicto interno generado por una deuda fue el argumento por el que dejaron sin servicio a miles de santiagueños.
En este sentido, el secretario general de UTA, Antonio Villalba indicó que “la empresa recibió instrucciones de que se haga efectivo con la recaudación de ayer el pago de los 500 pesos adeudados a los choferes”, pedido que habría sido escuchado, por lo que se levantó el sorpresivo paro.
Sin embargo, el drama de los choferes se acentuó además, por la falta de unidades para cumplir con el trabajo. Según informaron desde UTA, unos 16 colectivos que se utilizaban en la provincia para cumplir con los recorridos fueron llevados hacia Corrientes para ser reparados y no los retornaron, por lo que los choferes quedaron sin trabajo.
“Entiendo la situación de los choferes que están sin trabajar. Hablé con el intendente para que se intime a la empresa a regresar los 16 coches que se llevaron a Corrientes”, explicó.
Asimismo confirmó que hoy habrá una reunión entre el intendente de la ciudad capital y los empresarios para analizar la situación, ya que los supuestos incumplimientos de Ersa perjudican al ciudadano.


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