El INTI prueba generadores eólicos en un campo cerca de la ciudad

Se concluyó "satisfactoriamente" el trabajo con un prototipo denominado GEOV y ahora se instalará en el mismo lugar otro generador, para estudiar sistema de medición que cuantifica la eficiencia de los generadores eólicos.
A fines de noviembre, el GEOV, un prototipo de generador eólico de eje vertical diseñado y construido por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) comenzó a funcionar. Está plantado en un predio rural cercano a nuestra ciudad, desde setiembre, donde se lo probó "satisfactoriamente". Ahora, esa máquina será retirada del predio, para "hacerle una autopsia" aseguró el doctor Raúl Mingo, director del Centro Aeronáutico y Espacial del INTI, director del proyecto. En su lugar, pondrán un generador "convencional" de un kilovatio en el que el instituto probará el funcionamiento de un sistema de medición de "las bondades" de los molinos eólicos.

La noticia de este constante trabajo cerca de nuestra ciudad genera optimismo en el día Mundial del Viento, que se celebra hoy.

El trabajo se está realizando con gente del Centro Aeronáutico, de los centros del INTI Córdoba, Mecánica, Plásticos, Caucho y Mantenimiento y con la colaboración del veterinario Adalberto Domínguez -dueño del campo cercano a Batán- y su gente.

El aerogenerador que nació en el Instituto no esta solo: Mingo y su grupo están poniendo manos a la obra en un sistema de medición para cuantificar la eficiencia de los generadores eólicos, que "en un futuro permitiría al INTI certificarlos o ayudar a los emprendedores locales a saber cómo funcionan sus equipos. Y además nos va a servir a nosotros para testear el nuestro''.

Se trata de un sistema electrónico para medir los parámetros del generador eléctrico incluido en el molino en función de las condiciones meteorológicas -como viento, temperatura y presión-, todo bajo la norma internacional ICE-61400-12-1.

"Al 'medidor' lo vamos a probar con un aerogenerador que ya existe en el mercado -explicó el doctor Mingo-. Es el que montarán una vez desmontado el prototipo GEOV.

El doctor Mingo confirmó, en diálogo con LA CAPITAL, que el prototipo GEOV produjo 2 Kv de potencia nominal, tal como habían previsto. En el campo, esa energía se utilizó para bombear agua.

Ahora se desmontará, no sólo para investigar el "el impacto o desgaste" que tuvo luego de 7 meses de funcionamiento, sino porque "es un prototipo que está pensado para el Sur, no para la zona de Mar del Plata".

"La idea es llevarlo más al sur y que se destine a solucionar problemas de agua y de acceso a electricidad en esa zona".

Es por eso, también, que el equipo compró un generador convencional, que se instalará en el lugar para continuar las investigaciones del grupo.

Posibilidades puntuales y concretas

"Yo creo que el viento es una energía a disposición. Sólo hay que captarla con sistemas eficientes" aseguró el investigador ayer, en diálogo telefónico con este medio. Y la definió como "un tractor, una herramienta de trabajo para utilizar en determinados lugares y para resolver cuestiones sociales", como el caso de comunidades a las que no llega la energía "tradicional".

Es que un molino "convencional" de un kilovatio, como el que acaba de adquirir la entidad, tiene un costo de entre 12 mil y 15 mil pesos, pero también tiene la capacidad de "abastecer energía para una casa tipo, habitada por cuatro o cinco personas, con heladera, televisor y lavarropas", enumeró.

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