La comuna señaló que procedió a efectuar las presentaciones legales pertinentes para evitar que el local ubicado en la calle España, entre San Martín y Sarmiento, continúe sobrepasando los niveles acústicos permitidos y funcionando en una infraestructura no apta para tal finalidad.
Luego de años de reclamos incesantes ante los ruidos molestos que ocasionaban los locales bailables que fueron ocupando sucesivamente una estructura edilicia ubicada en España, entre San Martín y Sarmiento, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia decidió intervenir en forma definitiva y realizar las presentaciones legales necesarias para evitar que se siga perjudicando a los vecinos de la zona.
El local donde hace poco tiempo abrió sus puertas el boliche “Boru”, presenta según la Municipalidad serios inconvenientes estructurales que no lo hacen apto para su habilitación como local bailable nocturno. Las instalaciones no fueron diseñadas desde un primer momento con todos los requisitos que el municipio establece para su correcto funcionamiento con este fin, y por tal motivo se decidió hacer presentaciones en Asesoría Letrada a fin de revertir esta situación, se indicó.
La Municipalidad otorgó un período de 45 días al comercio para realizar el correcto aislamiento acústico, indispensable para un local en el que el sonido durante toda la noche es uno de los elementos funtamentales de su actividad. Sin embargo, debido al incumplimiento de la norma, ni de lo establecido por ordenanza municipal, se procedió a realizar petitorios legales que impiden al comercio abrir sus puertas hasta en tanto no se regularice la situación.
VECINOS QUE NO PODIAN DORMIR
Al respecto, un vecino del lugar, Natalio Palazzo, dijo: “este es un problema que viene hace casi 20 años por un montón de molestias que se provocaban por ruidos molestos, fundamentalmente vibraciones, porque acá hay un problema de construcción, el local está construido directamente sobre nuestra medianera, entonces toda nuestra casa vibra cuando ponen música alta”.
“En los días en que estuvo abierto el boliche no se podía dormir y todos tenemos chicos y familia, con problemas médicos hasta con los chicos, por ello hicimos el reclamo y evidentemente desde el municipio se dio una respuesta favorable a nuestro requerimiento. Nosotros ahora estamos totalmente tranquilos y en este aspecto respaldados por la Municipalidad que es lo que un ciudadano pide”, añadió.
Claudio Gordillo, quien también se veía afectado por la situación, expresó: “el problema viene desde hace años y la Universidad hizo una medición de ruidos molestos y en nuestros hogares en dos o tres oportunidades han dado que supera los 70 decibeles, lo que hace que no puedan dormir, ni tener tu actividad normal”.
Si bien los vecinos se veían afectados por los ruidos, muchos de ellos aclararon que esta decisión no es en contra de los comerciantes que “tienen derecho a realizar su actividad comercial, pero nosotros así no podemos vivir”.
En función del procedimiento que se llevará a cabo de ahora en adelante, se pidió para el miércoles una inspección a cargo de Obras Particulares y a partir de allí por trámites administrativos hasta tanto no se permita una nueva habilitación comercial por ordenanza, el local no podrá ejercer normalmente la actividad comercial.
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