Baradero se prepara para tener dos meses con mucha actividad. Quienes la habitan saben que hay problemas en cada esquina y que los trabajos que debían haber comenzado allá por noviembre, resulta risueño hacerlos ahora, porque las cosas apuradas nunca salen bien, decía mi abuelita.
Una positiva
Lo cierto es, a pesar de todo, que se puede hablar de algo positivo, dado que ayer se vio como internos de la Unidad 11 de Baradero, salieron a trabajar a la calle munidos de máquinas desmalezadoras y machetes, estuvieron cortando pasto en la zona de la rotonda, uno de los sitios más bellos con que la madre Naturaleza doto a la “Ciudad del Encuentro”.
Claro que esta oportunidad que se les brinda debe ser acompañada con buenas condiciones trabajo, es que sería muy noble brindarles calzado y ropa, para que no sacrifiquen las propias.
Hoy se tiene previsto que este grupo de internos esté trabajando en el arreglo de otro espacio público tan caro a los sentimientos de la comunidad como es el predio del cementerio aborígen.
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