Según le fue confiado a un abogado de la ONG Xumek, a un preso boliviano le habrían sacado "dos dientes de oro" con un cuchillo. Hoy, estas afirmaciones se agregarán a las denuncias obrantes en la fiscalía especial.
De la información a la que tuvo acceso Los Andes, aquí sólo se omitirá publicar el nombre real de los internos, atendiendo a que la investigación está en curso y que los presuntos perjudicados, según ellos mismos advirtieron, temen represalias del personal penitenciario.
Concretamente, estos internos -dice la denuncia- continúan siendo "presionados y castigados" por la sospecha de que "ellos entregaron el celular perdido por el agente Daniel Perón...".
Como se recordará, fueron las imágenes tomadas por un teléfono Nokia las que mostraban los golpes contra internos. Ahora, en la confesión que le hacen al profesional que los visitó ayer, relatan "por lo menos otros dos hechos", donde involucran "como los más duros" a varios agentes y que identifican con los de nombres de "Peque", "Colorado", "Johnny", "Rubio" y "Jorge",
Concretamente, las denuncias hacen referencia a que en el Módulo A, un joven de nombre Emanuel, acusado de violación, "fue torturado" reiteradamente. "Una vez lo escucharon gritar que le habían sacado el hombro", mientras que otra vez "le tiraron gas pimienta en la cara".
Otro dicho que deberá ser investigado está referido a "los gritos que escucharon de un muchacho boliviano, cuando uno de los agentes le sacó con un cuchillo dos dientes de oro".
Desde el Ministerio de Gobierno, Mario Adaro aseguró que "todas las denuncias que lleguen van a ser investigadas" y que "están los mecanismos para recibir todas las inquietudes y denuncias que se presenten". Si bien, no hizo mención a este caso en particular, el funcionario destacó que "siempre vamos a estar al frente de todas las investigaciones que sean necesarias y vamos a combatir este tipo de situaciones".
Pedido de inspección
Tras la entrevista, el abogado de la ONG Xumek hizo llegar copia al Relator contra la Tortura y al Subcomité para la Prevención Contra la Tortura, ambos organismos de las Naciones Unidades, pidiendo que se concrete "una inspección a la cárcel".
También se conoció que en la declaración jurada de uno de los profesionales, los internos denunciantes han sido ubicados en uno de los pabellones del Complejo, recientemente reparados y que cuentan con sanitarios dentro de una celda que es compartida por tres internos, teniendo en su poder una radio y un televisor. Ese pabellón, que no está completamente cerrado, pero sí aislado del resto de la población, posee un patio interno con luz artificial, mientras que el personal de vigilancia está separado del sector por vidrios y rejas.
También se dice que los internos no cuentan con elementos de limpieza, mientras que no tienen posibilidad de realizar ningún tipo de actividades. "No tenemos derecho a practicar alguna actividad deportiva, visitar la enfermería, estudiar o ir a un taller", expresaron.
Finalmente, hicieron un doloroso relato con relación al tema alimentario, destacando que "no tienen ni desayuno ni merienda. Sólo almuerzan cerca de las 15 y cenan después de las 18, cuando les hacen llegar viandas", pero explicaron que "deben comer con la mano pues no cuentan con cuchara, tenedor y menos cuchillo".
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