El nene de 11 años que se encontraba internado en terapia intensiva del Hospital de Niños “Debilio Blanco Villegas” fue trasladado ayer a Mar del Plata para efectuarle distintos estudios.
El niño ingresó al nosocomio el pasado 30 de agosto por la noche en estado de shock, desnutrido, deshidratado, inconsciente y con golpes de distinta consideración.
Frente a este panorama, algunos familiares protagonizaron cruces y versiones antagónicas coincidieron en que habría sido víctima de maltrato por parte de su entorno.
Sin embargo, frente a estas acusaciones, la Justicia continúa investigando si se trata de un caso de violencia doméstica ya que las acusaciones de unos a otros se hicieron presentes a lo largo de la internación del pequeño.
Intervención judicial
Durante esta semana, el Juzgado de Familia a cargo de la doctora Silvia Monserrat envió un comunicado detallado donde se comunicaron las distintas actuaciones de la Justicia en relación al menor.
Cabe resaltar que el niño perdió años atrás a su mamá en un accidente por lo que la tenencia del menor era compartida por ambas familias; sin embargo los peritos habían solicitado, en varias oportunidades, nuevos referentes del entorno para contribuir con la crianza, debido a las dificultades que presentaban las partes.
A pesar de este dictamen de la Justicia y de la tenencia compartida, ambas familias salieron a desmentir las acusaciones de cada parte.
Tal es el caso de la abuela paterna del niño, Amanda Luro, quien defendió a su hijo y le apuntó a la familia materna sobre los daños con los que el menor ingresó al nosocomio.
Sin embargo, la familia Acuña, que pertenecen al lado materno, negó rotundamente que el niño haya recibido algún tipo de agravio por parte de algún miembro de la familia; así como también pidió cárcel para los responsables de que el niño se encuentre en ese estado.
Por lo pronto, los médicos esperarán los resultados de los estudios para saber cómo proseguir en cuanto a la salud y la futura calidad de vida del menor.
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