Hoy se celebra el Día Internacional del Celíaco. Para conmemorar esta fecha, nada mejor que contar la historia de alguien a quien la enfermedad toca de muy cerca.
El primero al que le detectaron celiaquía fue Mauricio, quien hoy tiene 20 años. Cuando él cumplió un año y ocho meses, bajó de peso súbitamente, comenzó a manifestar síntomas como diarreas frecuentes y e inflamación de abdomen constantemente.
Como no podían hacer una biopsia, el médico les indicó que comenzara la dieta de las personas celíacas. Hasta los seis años esto funcionó óptimamente, Mauricio logró crecer en peso, talla y se fueron las de más molestias.
Para continuar con los exámenes, al cumplir los seis años se le realizó la biopsia y se le quitó la dieta ‘libre de gluten‘. Luego de tres meses, Mauricio volvió a mostrar los síntomas anteriores.
“La biopsia demostró que al abandonar la dieta, su intestino comenzó a funcionar mal. De modo que debió retomarla y hoy tiene 20 años, es más grande que yo, está estudiando en el profesorado de educación física, en perfecto estado”, señaló Norma.
Marcos de 12 años también le detectaron celiaquía desde chico. Al presentar los mismos síntomas que su hermano Mauricio se le hicieron los exámenes correspondientes para la detección de la patología y el resultado dio positivo.
Irene por su parte, la mayor de los hermanos fue diagnosticada con celiaquía recién a los 19 años. Norma indicó que su hija siempre tuvo anemia, pero a los 18 años se le “secaba mucho la piel, se le hacían ampollas en la boca; era una niña tranquila y se puso muy nerviosa, no toleraba nada, ni a nadie” señaló.
Casos como el de Mauricio, Marcos e Irene hay muchísimos. Ellos se encuentran en muy buenas condiciones hoy gracias a que su madre pudo tratarlos a tiempo. Es por eso que este Día Internacional de los Celíacos, debería servir para concientizar a toda la población, ya que por cada paciente diagnosticado hay otros ocho que lo desconocen, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.
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